Una grabación que se viralizó en redes sociales afirmaba mostrar votos marcados irregularmente a favor de Iván Cepeda en la segunda vuelta presidencial. La verificación, publicada bajo la etiqueta #ElFiltro, concluyó que el video no corresponde a un hecho real dentro del proceso electoral.
Según el chequeo, la grabación no fue registrada en el colegio Marymount, uno de los puntos de votación que suele mencionarse en contenidos virales sobre irregularidades. Tampoco fue tomada el día de la segunda vuelta, según estableció la verificación con base en el análisis del material.
El elemento clave que permitió la aclaración fue la naturaleza de los papeles visibles en el video. De acuerdo con la fuente, las hojas que aparecen en la grabación son piezas de publicidad política y no tarjetones oficiales ni votos efectivamente depositados por ciudadanos.
Este tipo de contenidos se inscribe en una práctica recurrente durante ciclos electorales en Colombia: la difusión de imágenes descontextualizadas para sugerir fraude o manipulación. Los verificadores han advertido que estas publicaciones suelen intensificarse en fechas cercanas a los comicios.
La metodología de #ElFiltro incluyó la comparación del entorno de la grabación con imágenes del colegio Marymount disponibles públicamente. Las diferencias en la iluminación, el mobiliario y el ángulo de cámara llevaron a descartar que se tratara del mismo lugar.
También se revisó la cronología del video. La verificación estableció que el material fue grabado con antelación a la jornada electoral, en un contexto distinto al de un puesto de votación habilitado por la Registraduría Nacional del Estado Civil.
Para los ciudadanos, el episodio recuerda la importancia de consultar fuentes oficiales antes de compartir contenidos sensibles. La Registraduría publica resultados desagregados por mesa y puesto, y los organismos de verificación mantienen líneas activas para reportar posibles desinformaciones.
Organizaciones de periodismo verificativo han reiterado que la mejor forma de combatir la desinformación electoral es verificar el origen del archivo, el lugar exacto y la fecha. Ninguno de esos tres elementos coincidió con la segunda vuelta presidencial en el caso analizado.
El caso queda registrado como un ejemplo de cómo un fragmento de publicidad política puede circular como si fuera evidencia de fraude. La verificación no atribuye responsabilidades individuales, pero sí precisa que el contenido no respalda la afirmación que circuló en redes.
