El ELN lanzó un ataque con drones contra una guarnición militar en la región del Catatumbo, en la víspera, y dejó al menos tres soldados muertos, según informó NTN24. La acción se suma a la escalada de violencia que vive esa zona del país, estratégica para el narcotráfico y la frontera con Venezuela.
El ataque se produjo en un momento en que las Fuerzas Militares sostienen operaciones ofensivas contra grupos armados en esa región, por orden directa del presidente Abelardo de La Espriella. Las tropas permanecen desplegadas en el Catatumbo como parte de la estrategia de seguridad del gobierno nacional.
El Catatumbo, ubicado entre Norte de Santander y Cesar, es uno de los focos de conflicto armado más activos de Colombia. En esa zona convergen el ELN, disidencias de las antiguas FARC y otros grupos dedicados al narcotráfico y la minería ilegal, lo que convierte cualquier operación militar en una misión de alta complejidad.
El uso de drones por parte de grupos armados irregulares es una tendencia que ha crecido en los últimos años en Colombia. Varias estructuras han incorporado este tipo de artefactos para realizar vigilancia, lanzar explosivos y atacar puestos fijos de la Fuerza Pública, un cambio en las tácticas del conflicto que ha obligado a las Fuerzas Militares a adaptar su doctrina.
La incursión representa un desafío directo al gobierno de De La Espriella, que ha situado la seguridad en el Catatumbo como una prioridad de su mandato. Tras el ataque se espera un pronunciamiento oficial del Comando General de las Fuerzas Militares y del Ministerio de Defensa sobre los hechos y el avance de las operaciones en la zona.
Para la población civil del Catatumbo, la continuidad de los combates mantiene en riesgo a comunidades campesinas e indígenas que llevan meses confinadas por los enfrentamientos. Organizaciones de derechos humanos han denunciado desplazamientos forzados y restricciones a la movilidad por la presencia de los distintos grupos armados.
El hecho reaviva el debate sobre el rumbo de la política de seguridad del gobierno. Sectores políticos han pedido explicaciones al Ejecutivo sobre la situación en la región, mientras que voceros del oficialismo defienden que las operaciones buscan desarticular a las estructuras armadas que controlan economías ilegales en la zona.
Por ahora, el saldo oficial es de tres soldados muertos y se desconocen más detalles sobre los heridos o el estado de la guarnición afectada. Las autoridades militares evalúan los daños y avanzan en las investigaciones para determinar el tipo y la cantidad de artefactos empleados en el ataque.
