El congreso anual de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi) abrió sus puertas en Cartagena con un llamado directo al gobierno nacional. El presidente del Grupo Diana, Jaime Murra, intervino en la ceremonia inaugural con propuestas dirigidas al Ejecutivo encabezado por Abelardo de la Espriella, según reportó El Colombiano.
El eje central del mensaje gremial fue la necesidad de avanzar de manera simultánea en dos frentes: el fortalecimiento de la seguridad y la dinamización del crecimiento económico. Para los asistentes a la Andi, ambos temas están conectados, porque las condiciones de orden público influyen en las decisiones de inversión y en la operación de las empresas en distintas regiones del país.
La Andi reúne cada año a los principales gremios y empresarios del país en torno a un balance del entorno productivo y a una revisión de prioridades. El congreso funciona como una instancia en la que el sector privado fija su postura frente a las políticas públicas y dialoga con autoridades nacionales sobre los retos pendientes.
En el plano de la seguridad, la propuesta gremial suele enmarcarse en la preocupación por hechos que afectan la operación empresarial, como la extorsión, el secuestro, el robo de carga y los ataques a la infraestructura. Estos fenómenos tienen impacto directo sobre los costos logísticos y sobre la confianza inversionista, de acuerdo con diagnósticos que el propio gremio ha presentado en ediciones anteriores del encuentro.
En materia de crecimiento, la conversación gira en torno a las condiciones necesarias para dinamizar la actividad productiva. Los empresarios suelen insistir en señales de estabilidad regulatoria, infraestructura, acceso a mercados internacionales y un entorno que permita planear a mediano plazo. El mensaje al gobierno de turno es que esas condiciones pesan al momento de decidir dónde y cuánto invertir.
La intervención de Murra se dio en un momento en que el gobierno de De la Espriella arrancó su gestión y enfrenta el reto de instalar su equipo ministerial y trazar prioridades. Para el sector empresarial, los primeros meses de un gobierno suelen ser claves para definir la relación con el Ejecutivo y para alinear expectativas sobre proyectos estratégicos.
El congreso de la Andi es también un espacio de expectativa sobre anuncios oficiales. Funcionarios del gobierno nacional suelen participar en distintas sesiones del encuentro gremial para presentar los lineamientos de política económica y escuchar las observaciones de los empresarios. La edición de 2025 ocurre en un escenario marcado por debates sobre reforma tributaria, transición energética y proyectos de ley en curso.
La propuesta de la Andi se inscribe en una relación histórica de interlocución entre el sector privado y el Estado colombiano. Esa relación ha tenido momentos de tensión y de cooperación, en función del rumbo de las políticas públicas. Los empresarios suelen pedir reglas claras y diálogo permanente, mientras que los gobiernos defienden el margen de maniobra para atender sus agendas.
Queda pendiente conocer la respuesta formal del gobierno de De la Espriella a las planteamientos formulados por la Andi en Cartagena. El congreso se prolonga durante varios días y durante ese periodo se esperan nuevas intervenciones de líderes gremiales, representantes de organismos multilaterales y voceros del Ejecutivo, según la programación habitual del encuentro.
