El sector de la seguridad y vigilancia privada en Colombia expresó públicamente su respaldo a la propuesta del presidente Abelardo de la Espriella de establecer un esquema de vigilancia especial. Según reportó Emisora Atlántico, las empresas del gremio consideran que la iniciativa responde a necesidades concretas del panorama de seguridad nacional.
La propuesta presidencial busca articular un modelo diferenciado de vigilancia para contextos que, por sus características, requieren protocolos reforzados de protección. Aunque el extracto de la fuente no detalla el articulado completo, el anuncio ha sido recibido como un paso en la dirección que el propio gremio venía reclamando desde hace meses.
Las empresas de vigilancia privada prestan servicios en entidades públicas, centros comerciales, conjuntos residenciales, instalaciones industriales y eventos masivos. Su rol se ha vuelto creciente con la externalización de tareas de seguridad que antes estaban reservadas a la Fuerza Pública. En Colombia, este sector opera bajo la supervisión de la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada.
El respaldo del gremio se produce en un contexto donde distintas ciudades del país han reportado incrementos en indicadores de inseguridad. Empresas y ciudadanos han demandado respuestas articuladas que combinen la capacidad operativa del Estado con la experiencia logística del sector privado.
Para los ciudadanos, una vigilancia especial puede traducirse en mayor presencia de personal capacitado, protocolos de respuesta más rápidos y mejor coordinación con la Policía Nacional. El modelo, según el gremio, permitiría cubrir vacíos que hoy neither la Fuerza Pública ni los esquemas privados tradicionales logran atender por sí solos.
Desde el Gobierno, la iniciativa se enmarca en la estrategia general de seguridad que la administración de De la Espriella ha venido presentando desde el inicio de su mandato. La articulación con el sector privado es vista como una pieza clave para ampliar la cobertura sin requerir un crecimiento proporcional del pie de fuerza público.
Queda pendiente conocer los detalles operativos de la propuesta: qué tipo de establecimientos o zonas serían priorizados, cuál sería la fuente de financiamiento y cómo se coordinaría la supervisión estatal sobre estos esquemas especiales. El gremio anunció que seguirá trabajando con el Gobierno en la fase de implementación.
La noticia fue publicada por Emisora Atlántico (emisoraatlantico.com.co), medio que cubrió el pronunciamiento del sector. Hasta el momento, no se registran pronunciamientos públicos en contra de la iniciativa por parte de organizaciones de derechos humanos o veedurías ciudadanas.
