La controversia se originó a partir de una imagen compartida en redes sociales por Abelardo de la Espriella, cuya interpretación política generó una reacción inmediata del presidente Gustavo Petro. Desde su cuenta oficial, Petro sostuvo que “en la presidencia no se utilizan las tragedias para posar”, según registró el portal Río Noticias.
De La Espriella, abogado y figura del sector privado que compitió por la candidatura presidencial en el ciclo electoral colombiano, ha mantenido una presencia activa en redes durante la etapa preelectoral. La fotografía en cuestión fue interpretada por el círculo del Gobierno como un uso político de un hecho doloroso, motivo central de la réplica presidencial.
El cruce se inscribe en una dinámica de confrontación verbal que ambos dirigentes sostienen desde hace meses. Petro ha señalado en varias oportunidades a los aspirantes que se proyectan desde el exterior o desde el mundo empresarial, mientras De La Espriella ha cuestionado la gestión del actual Gobierno en materia de seguridad, economía y relaciones internacionales.
La frase presidencial apunta a un principio de comunicación política: diferenciar el uso institucional de las tragedias del uso propagandístico. En el derecho a la réplica y en la ética periodística, las imágenes asociadas a hechos dolorosos suelen evaluarse por su contexto, su proporcionalidad y el efecto que generan en las víctimas y en la opinión pública.
Para la ciudadanía, este tipo de episodios reaviva la atención sobre los límites del debate preelectoral. Sectores del oficialismo defienden la postura de Petro como una defensa del “decoro presidencial”, mientras que voces cercanas a De La Espriella sostienen que la crítica responde a una estrategia de desgaste del Gobierno ante los sondeos.
Más allá del cruce puntual, el episodio refleja cómo las redes sociales se han convertido en el escenario principal de la campaña. Plataformas como X, TikTok e Instagram concentran buena parte de la disputa narrativa entre los sectores que apoyan al Gobierno y los que promueven un cambio de rumbo en 2026.
La fotografía y la respuesta oficial abren un flanco de debate sobre el papel de los aspirantes en momentos sensibles. En Colombia, hechos como desastres naturales, atentados o emergencias masivas suelen activar protocolos de comunicación oficial, y cualquier uso paralelo puede ser leído como oportunismo, según el cristal con que se mire.
Queda por ver si De La Espriella responde formalmente al señalamiento o si el episodio se diluye en la dinámica diaria de redes. El antecedente, sin embargo, queda registrado como uno de los cruces más directos entre el presidente Petro y el excandidato durante la etapa preelectoral.
