El presidente Abelardo de la Espriella realizó un recorrido por las obras del metro de Bogotá y, según lo recogido por el medio, afirmó que los avances superan el 81%. La visita se dio en el contexto de seguimiento a uno de los proyectos de infraestructura más grandes del país, que lleva años en construcción y ha sido motivo de debate por sus plazos y costos.
Durante el recorrido, el mandatario se subió a uno de los trenes del sistema y tuvo una reacción que llamó la atención. «Es como estar en otro lado», expresó al experimentar el desplazamiento por la vía. La frase fue registrada por el medio y se convirtió en el centro del reporte sobre la visita.
El metro de Bogotá es un proyecto de transporte masivo que busca conectar a la ciudad a lo largo de más de veinte kilómetros de trazado, con un componente subterráneo y otro en superficie. La obra ha atravesado distintas etapas desde su adjudicación, con ajustes técnicos y cronogramas que se han modificado a lo largo del tiempo.
Una visita presidencial a una obra de esta magnitud tiene implicaciones directas para los bogotanos y para los habitantes de municipios cercanos. El metro promete modificar la forma en que miles de personas se movilizan a diario, en una ciudad que durante décadas ha dependido del bus y del transporte informal para cubrir distancias largas.
El reporte del 81% de avance, si se confirma oficialmente, ubicaría al proyecto en su etapa final. Ese umbral suele estar acompañado de tareas críticas como la instalación de sistemas eléctricos, la señalización, las pruebas con usuarios y la integración con otros modos de transporte. Cualquier desviación en estas fases puede afectar la fecha de entrada en operación.
La declaración del presidente se da en un momento en el que la ciudadanía exige claridad sobre la fecha de inauguración y el costo final del sistema. Organizaciones veedoras y expertos en movilidad han pedido transparencia en los contratos y en los sobrecostos, mientras que los usuarios esperan que el servicio reduzca los tiempos de viaje.
El gobierno nacional, como responsable del acompañamiento financiero y regulatorio de proyectos de transporte masivo en las ciudades, suele participar en estos hitos a través del Ministerio de Transporte y de entidades como la Agencia Nacional de Infraestructura. La presencia del presidente en la obra refuerza el interés del Ejecutivo en el proyecto.
Por ahora, no se conocieron pronunciamientos oficiales adicionales de la administración distrital ni de la empresa contratista sobre el porcentaje exacto de avance ni sobre la fecha tentativa de inauguración. Lo que queda en el aire es si las pruebas con pasajeros comenzarán en los próximos meses y bajo qué condiciones operará el sistema en su primer tramo.
La cobertura de NTN24 recogió tanto la cifra como la reacción del presidente y dejó abiertas las preguntas sobre el cronograma final. El siguiente paso será verificar si el reporte oficial coincide con lo expresado por el mandatario durante el recorrido.
