El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, confirmó que prestará juramento el 7 de agosto en una guarnición militar, según reportó NTN24. La decisión supone un cambio respecto a la tradición reciente de realizar la ceremonia en la Plaza de Bolívar, frente al Capitolio Nacional, sede del Congreso.
La Constitución Política de 1991 establece en su artículo 198 que el presidente de la República tomará posesión de su cargo ante el Congreso, y que en caso de hallarse fuera del territorio nacional, podrá hacerlo ante la Corte Suprema de Justicia o ante un delegado. El texto no fija un lugar específico dentro de la capital para la ceremonia, lo que ha abierto interpretaciones distintas entre constitucionalistas.
Para algunos analistas, el carácter solemne y republicano de la juramentación exige que se cumpla ante el Congreso en pleno, en sesión conjunta, como un símbolo de la separación de poderes. Otros expertos sostienen que la norma permite otras modalidades siempre que el acto se adelante ante el Legislativo reunido formalmente, sin importar la sede física.
El gobierno saliente y la oposición han seguido de cerca el anuncio, en un contexto de polarización y de dudas sobre la transición. La decisión de llevar la posesión a una guarnición militar introduce un componente de protocolo castrense que no es habitual en las transmisiones de mando presidencial en Colombia.
El pasado reciente ofrece un antecedente directo. La posesión de Gustavo Petro en 2022 se realizó en la Plaza de Bolívar, con presencia del Congreso, después de que el gobierno de Iván Duque habilitara un protocolo especial de bioseguridad por la pandemia de covid-19. Antes, la ceremonia de Iván Duque en 2018 también se celebró ante el Congreso en el Capitolio.
Juristas consultados por medios nacionales han planteado que la clave no es el edificio, sino la presencia y la competencia del órgano ante el cual se jura. Si la sesión del Congreso se instala formalmente en otro lugar, el acto podría considerarse válido, siempre que se cumplan los demás requisitos del artículo 198.
Para la ciudadanía, el debate no es solo jurídico. El sitio de la posesión tiene un valor simbólico sobre el tipo de relación que el nuevo gobierno buscará con las otras ramas del poder y con las Fuerzas Militares. Una ceremonia en una guarnición suele asociarse con un vínculo más estrecho con la cúpula militar.
El calendario de la transición contempla, según la normatividad vigente, que el nuevo Congreso se instale el 20 de julio y que el presidente electo asuma el 7 de agosto. Queda por definirse si la plenaria del Congreso será convocada en una guarnición o si el acto se adelantará sin la presencia física del Legislativo en ese escenario.
Mientras se resuelve esa discusión, el equipo del presidente electo ha reiterado que la fecha del 7 de agosto se mantiene firme. El país observa cómo se cierra la cuenta regresiva hacia una jornada atípica, cuya legalidad será probablemente examinada por la Corte Constitucional o por el Consejo de Estado en los días posteriores a la juramentación.
