La embajadora de Colombia en Estados Unidos, María Consuelo Araújo, se pronunció luego de que Washington comunicara su decisión de descertificar al país. En sus declaraciones, calificó el hecho como “el reflejo del desgobierno de los últimos cuatro años”, una expresión que vincula la medida estadounidense con la gestión del gobierno anterior.
La jefa de la misión diplomática agregó que la administración del presidente Abelardo De La Espriella ya comenzó a aplicar medidas para corregir la situación que motivó la decisión de Washington. No entregó detalles concretos sobre cuáles son esas acciones ni los plazos en que se ejecutarán.
La descertificación es una figura contemplada en la legislación estadounidense que permite al Congreso suspender parte de la ayuda antinarcóticos a los países que no cumplen con los compromisos asumidos en la lucha contra las drogas. La decisión se basa en evaluaciones que realiza anualmente el Departamento de Estado sobre la cooperación de cada nación.
En la práctica, una descertificación puede afectar la cooperación bilateral en temas como interdicción, asistencia técnica y financiamiento de programas. También tiene implicaciones en la relación política, pues suele ser acompañada de llamados a los países aliados a reforzar sus compromisos.
Para Colombia, la decisión reviste especial sensibilidad por el volumen de la cooperación antinarcóticos que recibe de Estados Unidos y por el peso de la relación bilateral en áreas como seguridad, comercio y migración. La embajada en Washington es el canal formal por donde se tramitan buena parte de esos vínculos.
El gobierno colombiano, a través de la embajadora Araújo, reconoció la gravedad del señalamiento y buscó transmitir la idea de que existe una respuesta en curso. La diplomática apuntó a que las causas son atribuibles a la administración previa, lo que sugiere un intento de separar la situación heredada del rumbo actual.
Queda pendiente conocer el alcance específico de las medidas anunciadas, así como la respuesta formal de Washington a los pasos que el gobierno nacional presente. Las próximas semanas serán determinantes para evaluar si los anuncios se traducen en acciones verificables y si eso modifica la postura del Congreso estadounidense.
La embajadora no anunció, por ahora, acciones diplomáticas adicionales, pero el tono de su declaración deja abierta la puerta a una interlocución técnica con las autoridades norteamericanas para discutir los términos de la cooperación.
