El presidente Gustavo Petro habló desde la Universidad Nacional Autónoma de México y volvió a sostener que el ganador de las elecciones presidenciales en Colombia fue Iván Cepeda. La afirmación la hizo con la fórmula “es realidad”, según registró la Revista Semana.
En su intervención, el jefe de Estado cuestionó lo que calificó como injerencia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en los asuntos internos del país. Petro vinculó esa presión externa con las dudas sobre el resultado electoral en Colombia, aunque no presentó pruebas nuevas ante el auditorio mexicano.
El discurso también incluyó señalamientos directos contra Abelardo de la Espriella, el candidato que reclama el triunfo en primera vuelta y lidera la denuncia por presunto fraude. Petro lo mencionó con pullas que la Revista Semana recogió en su titular, sin precisar aún el tenor exacto de cada una.
Las declaraciones se producen en un contexto de alta polarización. Desde el cierre de las urnas, el equipo de De La Espriella ha sostenido que hubo irregularidades y ha pedido revisiones ante los organismos electorales. El Gobierno, por su parte, defiende la transparencia del proceso y reconoce a Cepeda como ganador.
El viaje a la UNAM le dio a Petro una tribuna internacional para fijar su posición. Hablar desde una universidad latinoamericana le permitió enmarcar el debate como una disputa sobre soberanía y sobre el papel de Estados Unidos en la región, un eje habitual de su política exterior.
Para los seguidores de Cepeda, la ratificación pública desde el exterior refuerza el discurso de que el candidato oficialista es el vencedor y que las denuncias de fraude carecen de sustento. Para los seguidores de De La Espriella, las palabras de Petro confirman, a su juicio, un sesgo del Gobierno en favor de su delfín político.
La mención a Trump abre otro flanco. La Casa Blanca ha sido señalada en los últimos meses por mensajes sobre la situación política en varios países de la región. Petro ha sido uno de los mandatarios latinoamericanos más vocales contra lo que describe como injerencia estadounidense, y este discurso reitera esa línea.
Las pullas a De La Espriella subieron el tono del duelo verbal. Aunque no hubo una respuesta inmediata del equipo del candidato, el episodio anticipa una campaña de segunda vuelta, si la hay, marcada por acusaciones cruzadas y por el peso de las declaraciones presidenciales.
Queda por ver cómo reaccionan la Registraduría y el Consejo Nacional Electoral frente a las denuncias pendientes, y si la Organización de Estados Americanos u otros observadores internacionales se pronuncian. Por ahora, el resultado oficial sigue siendo el centro de la controversia y el discurso de Petro en México le sumó un capítulo más.
