El presidente Gustavo Petro salió al cruce del gobierno electo que lidera Abelardo de la Espriella por el debate sobre una nueva reforma tributaria en Colombia. El pronunciamiento se produjo luego de que el equipo entrante manifestara su rechazo a ese tipo de iniciativa, según reportó Infobae.
Petro sostuvo que gravar a las capas de mayores ingresos es la vía adecuada para atender el déficit fiscal que arrastra el país. En su respuesta, afirmó que la postura del gobierno entrante implicaría, en la práctica, cargar el ajuste sobre los hogares de menores ingresos.
El cruce pone sobre la mesa una discusión central del próximo período: cómo se financia el gasto público y quiénes aportan más al fisco. En Colombia, las reformas tributarias son herramientas que ha usado cada administración para ampliar la base de recaudo, modificar tarifas o cerrar beneficios, según los objetivos fiscales de cada gobierno.
El debate también reaviva el antecedente de la reforma tributaria de 2022, promovida por el propio Petro durante su primer año de mandato. Esa reforma buscó recaudar recursos adicionales mediante impuestos a personas naturales de altos patrimonios, ajustes en renta a empresas y limitaciones a beneficios en sectores como el financiero y el minero-energético.
Para los ciudadanos, el efecto práctico de una reforma tributaria se traduce en cambios en la declaración de renta, en el IVA o en gravámenes a sectores específicos. Los analistas suelen distinguir entre tributos directos, que progresivamente gravan más a quienes tienen más capacidad económica, e indirectos, que se cobran parejo sobre el consumo.
El gobierno electo, al rechazar una nueva reforma, ha planteado que la prioridad será revisar el gasto y buscar eficiencia antes que crear nuevos tributos. Esa postura suele traducirse en discusiones sobre austeridad, fusión de entidades y reasignación de partidas en el Presupuesto General de la Nación.
Desde el lado saliente, el argumento es que sin nuevos ingresos el desbalance de las cuentas públicas tiende a corregirse con recortes a la inversión social o con mayor deuda. Las calificadoras de riesgo y los organismos de control han insistido, en ciclos anteriores, en la necesidad de un ajuste estructural que combine ambos componentes.
La discusión llega en un momento de transición, cuando el país ya conoce el resultado de las elecciones y se prepara para el empalme entre equipos. Esa etapa suele incluir mesas técnicas sobre cartera, presupuesto y proyectos de ley en curso, entre ellos eventuales iniciativas tributarias.
Queda por verse si el cruce se traduce en un proyecto formal del gobierno entrante para desmontar tributos vigentes o si la nueva administración opta por presentar su propia propuesta. Por ahora, el intercambio deja planteada la línea de tensión que marcará el arranque del mandato de De la Espriella en materia económica.
Infobae fue el medio que registró el cruce de declaraciones entre el presidente saliente y el gobierno electo, a partir de una publicación del propio Petro en respuesta a los planteamientos del equipo entrante.
