El gobernador de Nariño, Luis Alfonso Escobar, se refirió a los procesos de empalme territorial que el gobierno del presidente Abelardo de la Espriella viene realizando con las regiones. En sus declaraciones, el mandatario regional planteó una expectativa concreta sobre la agenda de seguridad y convivencia del sur de Colombia.
Escobar sostuvo que espera que el nuevo Gobierno nacional escuche la estrategia de paz que Nariño ha venido construyendo con actores locales. La petición se inscribe en la fase de transición entre la administración saliente y el equipo que asumió la conducción del Estado colombiano.
Nariño es uno de los departamentos con mayor complejidad en materia de orden público. La región ha sido escenario histórico de presencia de grupos armados ilegales, economías ilícitas y disputas territoriales que afectan a comunidades rurales y urbanas por igual. Las estrategias departamentales de paz suelen articularse con mesas de diálogo, programas de reconciliación y acciones de desarme en los municipios más afectados.
Los empalmes territoriales son una práctica habitual en los cambios de gobierno en Colombia. Consisten en reuniones técnicas entre los equipos de la administración entrante y los mandatarios locales, en las que se comparten diagnósticos, indicadores y prioridades por sector. En esas reuniones suelen discutirse temas como seguridad, infraestructura vial, salud, educación y finanzas públicas.
La intervención del gobernador Escobar se conoce en un momento en el que el nuevo Gobierno define su hoja de ruta para el primer año de gestión. Las regiones suelen aprovechar estas jornadas para garantizar que sus agendas específicas sean incorporadas en el plan nacional de desarrollo y en los presupuestos sectoriales.
Desde el departamento se ha subrayado que la estrategia de paz regional no se limita a un componente militar o policial. Incluye también trabajo comunitario, atención a víctimas, prevención del reclutamiento de menores y articulación con organismos internacionales presentes en el territorio.
La solicitud del gobernador se suma a los pronunciamientos que mandatarios departamentales y alcaldes han hecho durante las primeras semanas del nuevo gobierno. Las peticiones suelen centrarse en mantener o ampliar programas, asegurar la continuidad de proyectos de infraestructura y sostener el diálogo con comunidades.
El gobierno nacional todavía no ha emitido una respuesta pública detallada sobre cada una de las propuestas regionales. Los equipos de empalme continúan recibiendo los insumos de los mandatarios locales para consolidarlos en la formulación de políticas públicas del cuatrienio.
Queda pendiente conocer si la estrategia de paz de Nariño será incorporada como una línea específica dentro de los planes nacionales. También está por definirse la ruta de trabajo conjunta entre la Gobernación y el Gobierno central durante los próximos meses.
