La exembajadora Carolina Olarte-Bácares expresó su inconformidad tras el apartamiento de su nombre como candidata a un cargo en la Corte Penal Internacional. Según declaró, existe preocupación en La Haya por lo que calificó como una decisión que requiere explicación pública por parte de la Cancillería colombiana.
Olarte-Bácares solicitó que el Ministerio de Relaciones Exteriores entregue claridad sobre las razones que motivaron el retiro de su postulación. En sus declaraciones pidió que se precise si la determinación responde a una postura adversa frente al tribunal internacional.
La Cancillería no ha detallado públicamente los motivos del retiro de la candidatura. La situación abre interrogantes sobre la posición del gobierno de Abelardo de la Espriella frente a los mecanismos de justicia transnacional y sobre los criterios que se aplican para nombrar a los representantes del país en esos escenarios.
La Corte Penal Internacional, con sede en La Haya, es el tribunal permanente encargado de juzgar los delitos de genocidio, lesa humanidad, crímenes de guerra y agresión. Los Estados parte postulan candidatos para integrar sus órganos y la elección suele responder a consensos diplomáticos construidos durante meses.
Para Colombia, ser parte activa de los organismos internacionales de justicia ha sido una línea sostenida desde la firma del Estatuto de Roma en 1998. El país ha mantenido una presencia recurrente en escenarios como la CPI y la Corte Interamericana de Derechos Humanos, lo que da contexto al peso que tiene cada postulación nacional.
El retiro de una candidatura a último momento puede afectar la credibilidad del país ante otros Estados parte. Si la decisión se percibe como una señal de distancia con el tribunal, podría modificar la forma en que Colombia negocia respaldos para otras postulaciones en organismos multilaterales.
En el plano interno, el episodio involucra a una funcionaria con trayectoria diplomática acreditada. Su solicitud de explicaciones públicas pone sobre la mesa un debate sobre la transparencia en los procesos de selección y retiro de nombres para cargos en organismos internacionales.
Por ahora, la Cancillería no ha fijado fecha para una comunicación oficial sobre el caso. Queda pendiente si el gobierno aclarará las razones del retiro, si reconsiderará la decisión o si abrirá un nuevo proceso de postulación para el cargo en cuestión.
