El sector financiero colombiano le entregó al Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella un paquete de propuestas orientadas a abaratar los créditos y a limpiar los historiales crediticios de los colombianos que figuran en las centrales de riesgo. La iniciativa fue retomada por Infobae, que recogió los puntos centrales de la conversación entre los bancos y el Ejecutivo.
Según el extracto publicado por Infobae, los representantes del sistema financiero exploraron tres caminos durante el encuentro. El primero apunta a ampliar las oportunidades de préstamo para hogares y empresas. El segundo busca reforzar la protección de los usuarios que hoy quedan atrapados en reportes negativos sin salida clara. El tercero está dirigido a estimular la inversión privada, golpeada por las altas tasas que hoy pagan los créditos en el país.
Colombia arrastra desde hace varios años una de las tasas de interés reales más altas de la región. Ese encarecimiento del crédito limita el acceso a vivienda, a capital de trabajo para los negocios pequeños y a productos de consumo básico. Para los bancos reunidos con el Gobierno, el reto es destrabar el flujo de préstamos sin deteriorar la estabilidad del sistema financiero.
El segundo eje de la propuesta, la salida de los reportes negativos, toca una preocupación que comparten miles de hogares colombianos. Quienes aparecen en centrales como Datacrédito o en la CIFIN encuentran cerradas las puertas de bancos, de almacenes y hasta de algunas empresas de servicios. Los bancos proponen revisar los tiempos en que una mora queda registrada y explorar mecanismos para que el deudor que ya pagó pueda reingresar al sistema formal.
En materia de inversión privada, la conversación giró en torno a cómo reactivar el crédito empresarial. Las firmas, sobre todo las medianas y pequeñas, suelen financiar su operación diaria y sus planes de expansión con líneas bancarias. Una baja en el costo del dinero les permitiría retomar proyectos guardados desde la subida de tasas que siguió a la pandemia.
El encuentro se inscribe en la dinámica habitual de diálogo entre el Gobierno y los gremios. El Ministerio de Hacienda, la Superintendencia Financiera y el Banco de la República son los actores que suelen aterrizar este tipo de propuestas en políticas concretas. Hasta ahora, la reunión es exploratoria y no se conoce un texto formal con compromisos vinculantes.
Para los usuarios del sistema financiero, laseventuales medidas podrían traducirse en cuotas mensuales más bajas y en una segunda oportunidad para quienes fueron reportados y ya regularizaron su situación. Para la banca, la discusión abre la puerta a una mayor colocación de créditos, su principal fuente de ingresos. Para el Estado, sería una manera de dinamizar la economía sin recurrir al gasto público directo.
El paso siguiente, según lo que dejó ver el extracto de Infobae, es que el Gobierno estudie las propuestas y convoque una mesa técnica para evaluar su viabilidad jurídica y financiera. Los bancos pidieron que cualquier cambio preserve la estabilidad del sistema y no premie al mal pagador, pero sí facilite la rehabilitación del deudor que cumplió.
