La decisión del Gobierno De La Espriella consiste en dejar sin efectos la resolución que prohibía la aspersión aérea con glifosato como método de erradicación de cultivos de uso ilícito en Colombia, según publicó la Revista Semana.
Durante la campaña, el Ejecutivo había prometido retomar la aspersión como herramienta dentro de la lucha contra los cultivos ilícitos, un compromiso que ahora se materializa con el apartamiento de la norma que la tenía suspendida.
La resolución original había sido expedida por la administración anterior con el argumento de proteger la salud humana y el medio ambiente. La Corte Constitucional y el Consejo de Estado también se habían pronunciado sobre sus alcances en sentencias previas.
Con la caída de la prohibición, el Gobierno podrá evaluar la reanudación de las fumigaciones, que quedaron interrumpidas hace varios años. La política oficial sobre este punto se conocerá en los actos administrativos que el Ministerio de Defensa y la Policía Antinarcóticos expidan en las próximas semanas.
La decisión impacta a las comunidades rurales en zonas de alta siembra, donde la erradicación manual ha sido la única vía en los últimos años. También reabre la discusión sobre los efectos del glifosato en la salud y en fuentes de agua cercanas a los cultivos asperjados.
Organizaciones ambientales y comunidades campesinas han sido críticas históricas de la aspersión. Al mismo tiempo, sectores de seguridad y autoridades locales han reclamado alternativas más rápidas para reducir los sembrados ilegales, que financian a grupos armados y redes criminales.
Ahora la atención se centra en tres puntos: si se firma un nuevo decreto que reglamente las operaciones, qué entidad coordinará las fumigaciones y bajo qué protocolos se ejecutarán. Cada uno de esos pasos se conocerá en los próximos días.
En el plano internacional, Estados Unidos y la Unión Europea han pedido resultados visibles en la reducción de cultivos ilícitos. La reanudación de la aspersión marcaría un giro frente a la política de los últimos años, caracterizada por la sustitución voluntaria y la erradicación manual.
