El presidente Abelardo de la Espriella se instaló este lunes en el Puesto de Mando Unificado (PMU) de Cali para coordinar la respuesta estatal al terremoto que sacudió al Valle del Cauca. El jefe de Estado estuvo acompañado por el alcalde de la capital vallecaucana, Alejandro Eder, y por la gobernadora del departamento, Dilian Francisca Toro, según reportó El Tiempo.
Durante el encuentro, el mandatario anunció que los bienes vinculados a procesos de narcotráfico y que están en poder del Estado serán reorientados hacia la reconstrucción de las zonas damnificadas. La declaración la entregó el propio presidente, quien sostuvo que estará al tanto de cada etapa del proceso de reconstrucción en el departamento.
El Puesto de Mando Unificado es la instancia que reúne a las autoridades nacionales, departamentales y municipales para tomar decisiones en tiempo real durante emergencias. Su instalación en Cali refleja que el Gobierno considera prioritaria la atención del fenómeno en el Valle del Cauca y que busca articular esfuerzos con la administración local y regional.
La figura de los bienes decomisados al narcotráfico es administrada por el Estado a través del FRISCO, el fondo que recibe los activos muebles e inmuebles, productos y rendimientos de actividades ilícitas. Su destinación a programas sociales y de reparación ha sido una herramienta contemplada en la legislación colombiana para resarcir a comunidades afectadas por distintas formas de violencia y por desastres.
El Valle del Cauca es uno de los departamentos con mayor actividad sísmica del país por su cercanía a sistemas de fallas geológicas activas. Esa condición ha hecho que las autoridades locales y nacionales mantengan protocolos permanentes de respuesta, que incluyen evaluación de daños, búsqueda de personas y atención humanitaria a los damnificados.
Para los habitantes de los municipios golpeados por el movimiento telúrico, la medida significa un alivio en la medida en que los recursos se traduzcan en obras y en asistencia directa. La recuperación de viviendas, vías, acueductos y centros de salud suele ser la demanda más urgente después de un sismo de esta magnitud, según los manuales de gestión del riesgo en Colombia.
La presencia simultánea del presidente, la gobernadora y el alcalde en el PMU marca un gesto de coordinación interinstitucional que las regiones suelen demandar en medio de emergencias. El Tiempo reportó que la reunión sirvió para articular las acciones que se ejecutarán en los próximos días en el Valle del Cauca.
Queda pendiente conocer el alcance concreto del decreto o acto administrativo que formalice la destinación de los bienes de narcotráfico a la reconstrucción. También falta precisar los municipios beneficiarios, los montos estimados y los plazos de ejecución, datos que el Gobierno nacional y las autoridades locales deberán socializar en los comunicados que sigan al encuentro de Cali.
Por ahora, el compromiso público del presidente De La Espriella es seguir de cerca la reconstrucción. Esa fue la frase con la que cerró su intervención, según la fuente, y que establece un compromiso político de seguimiento personal sobre la destinación de los recursos y la ejecución de las obras en el territorio afectado.
