El programa del presidente electo Abelardo de la Espriella contempla nuevas subastas de cargo por confiabilidad y la modernización de las redes de distribución para contener el riesgo de desabastecimiento, según informó Infobae. Se trata de dos líneas de acción orientadas a fortalecer la oferta eléctrica del país y a reducir los puntos críticos del sistema.
Las subastas de cargo por confiabilidad son un mecanismo mediante el cual el Estado contrata con generadores de energía compromisos de disponibilidad de largo plazo. A cambio de una remuneración fija, las plantas se obligan a estar listas para entregar potencia cuando el sistema lo requiera. Con esta herramienta, el gobierno saliente ha buscado asegurar el respaldo térmico frente a episodios de baja hidrología.
La modernización de las redes de distribución, por su parte, apunta a reducir pérdidas técnicas y no técnicas, mejorar la calidad del servicio en zonas con frecuentes interrupciones y permitir la integración de nuevas fuentes de generación, incluida la renovable. En varias regiones del país, los operadores de red han reportado activos con décadas de antigüedad y limitaciones para atender la demanda creciente.
El anuncio se produce en medio de la alerta que han expresado distintos actores del sector por el riesgo de desabastecimiento eléctrico. Una reciente auditoría oficial sobre la confiabilidad del sistema identificó riesgos asociados a la capacidad de transformación y a los tiempos de instalación de nueva infraestructura, lo que ha puesto en la agenda la necesidad de inversiones adicionales.
En paralelo, la propuesta contempla medidas para impulsar la industria petrolera, un sector clave para las finanzas públicas por su aporte a la renta fiscal y a las exportaciones. La agenda incluye señales para la exploración y producción, dentro del debate nacional sobre la transición energética y la dependencia de los ingresos del crudo.
Para la ciudadanía, las medidas tienen implicaciones directas en la continuidad y la calidad del servicio de energía eléctrica, un insumo esencial para hogares, comercios e industrias. Las interrupciones recurrentes en algunas zonas del país han sido motivo de reclamaciones ante las empresas prestadoras y los organismos de regulación.
La propuesta llega en un momento en el que el Ministerio de Minas y Energía y la Comisión de Regulación de Energía y Gas han discutido esquemas tarifarios, señales de inversión y criterios de confiabilidad. El resultado de las subastas y el ritmo de modernización dependerán de la coordinación con estas entidades y con los agentes del mercado.
Queda por verse cómo se articularán las nuevas subastas con los contratos vigentes, cuál será el calendario de las convocatorias y qué incentivos concretos recibirá el sector petrolero. También se esperan definiciones sobre el financiamiento de las obras de distribución y los plazos para su ejecución.
La fuente consultada para esta nota es Infobae, que publicó el detalle del plan del presidente electo para el sector energético y petrolero.
