La Asociación Colombiana de Empresas de Medicina Integral, Acemi, gremio que reúne a varias de las principales EPS del régimen contributivo, expuso públicamente el panorama que, según su lectura, enfrentará el próximo ministro de Salud que nombre el presidente Abelardo de la Espriella. El diagnóstico fue publicado por Bloomberg Línea y reitera una alerta que el sector viene haciendo desde hace meses.
De acuerdo con Acemi, al cierre del gobierno de Gustavo Petro la mitad de las EPS del país se encontraban bajo alguna forma de intervención administrativa por parte de la Superintendencia Nacional de Salud. La intervención implica que el Estado asume el control temporal de la entidad para garantizar la prestación de servicios a los afiliados mientras se buscan salidas financieras o administrativas.
El gremio añadió que el sistema de salud arrastra un desfinanciamiento acumulado y problemas crecientes en la atención a los pacientes. Entre los puntos críticos que suele señalar el sector están las demoras en la asignación de citas, las autorizaciones pendientes para procedimientos y las deudas entre EPS, hospitales y proveedores de medicamentos.
Las EPS intervenidas en Colombia atraviesan por esta figura cuando la Superintendencia detecta riesgo financiero o administrativo. En la práctica, esto limita la capacidad de la entidad para tomar decisiones de fondo y deja en manos del interventor el manejo de los recursos y la operación. Varias de las EPS más grandes del país han pasado por este proceso en los últimos años.
Para los usuarios, una EPS intervenida puede traducirse en restricciones al cambio de asegurador, demoras en trámites y ajustes en la red de prestadores. Las quejas más comunes que llegan a la Superintendencia Nacional de Salud y a las defensorías del paciente tienen que ver con esperas prolongadas y negación de servicios, aunque la calidad de la atención depende en buena medida del prestador local.
El llamado de Acemi se dirige de manera directa al equipo de transición de De la Espriella. En contextos como el colombiano, el ministro de Salud que llega a una nueva administración suele tener las primeras semanas para definir su equipo, revisar las intervenciones en curso y trazar la ruta de los ajustes que presentará ante el Congreso.
Bloomberg Línea reportó que Acemi también pidió revisar el flujo de recursos de la Unidad de Pago por Capitación, UPC, y los pagos pendientes entre los actores del sistema. Ese flujo es la principal fuente de ingresos de las EPS y su retraso impacta directamente en la cadena de pagos a clínicas, hospitales y personal de salud.
Por ahora, el gobierno entrante no ha anunciado públicamente los nombres de su equipo ministerial en esta cartera ni el plan inmediato que aplicará durante la transición. Queda por verse cómo se articularán las intervenciones vigentes, la deuda acumulada y los nuevos lineamientos que defina la administración de De la Espriella durante sus primeros meses.
La crisis señalada por Acemi es el principal reto que tendrá sobre la mesa el próximo ministro de Salud. Las decisiones que tome en los primeros meses marcarán el rumbo del sistema para millones de colombianos afiliados al régimen contributivo y subsidiado.
