El presidente Abelardo de la Espriella le trasladó al Ministerio de Salud una directriz concreta para enfrentar la crisis del sistema: un plan de choque que incluya seguimiento paciente por paciente. La orden fue dada a conocer por el propio jefe de Estado, según reportó Infobae.
De acuerdo con la información publicada por Infobae, el gobernante afirmó que durante su administración no permitirá que el dinero se pierda mientras se atiende la emergencia sanitaria. La frase fue pronunciada como una línea roja frente al manejo de los recursos públicos del sector.
La instrucción se conoce en un momento en el que el sistema de salud colombiano arrastra problemas estructurales de financiación, atención y liquidez. LasEPS, los hospitales y los pacientes han denunciado durante los últimos años demoras en autorizaciones, cierres de servicios y deudas acumuladas entre actores del sistema.
El Ministerio de Salud, encabezado por su titular, es la entidad responsable de ejecutar la política sanitaria nacional y de coordinar con lasEPS, las IPS y los entes territoriales la prestación de los servicios. Hasta ahora no se conocen detalles técnicos del plan ni los plazos que el presidente fijó para su implementación.
La exigencia de seguimiento paciente a paciente sugiere un esquema de monitoreo individual de los casos, similar al que se usó durante la pandemia de covid-19 para rastrear contagios y tratamientos. Ese tipo de control permitiría, en principio, identificar cuellos de botella en citas, cirugías, medicamentos y pagos a prestadores.
El anuncio llega en medio de debates en el Congreso sobre reformas al sistema de salud y luego de meses de reclamos de usuarios que reportan barreras para acceder a consultas especializadas, terapias y procedimientos de alto costo. Pacientes con enfermedades crónicas, madres gestantes y adultos mayores suelen ser los más afectados por las demoras.
La directriz también pone la lupa sobre el flujo de los recursos. La Unidad de Pago por Capitación (UPC) y los giros a lasEPS han sido cuestionados por manejos opacos y por la intermediación financiera que reduce lo que llega efectivamente a los hospitales y clínicas que atienden a los usuarios.
Sectores del sistema esperan que el plan incluya auditorías en tiempo real, mesas de seguimiento con voceros de pacientes y reportes públicos sobre el avance de la atención. Por ahora, la orden presidencial fija un criterio de transparencia y trazabilidad que el Ministerio deberá convertir en acciones concretas.
Queda pendiente conocer el decreto, resolución o instructivo mediante el cual se formalizará la medida, así como los indicadores que se usarán para medir si el plan de choque reduce los tiempos de espera y mejora la cobertura. La ciudadanía, y en particular los usuarios con tratamientos pendientes, estarán atentos a los primeros resultados.
