Según informó Crónica del Quindío, exintegrantes del antiguo secretariado de las FARC dirigieron una solicitud al presidente electo Abelardo de la Espriella para que preserve la implementación del Acuerdo Final de Paz suscrito en 2016 entre el Estado colombiano y la entonces guerrilla de las FARC. La petición se concentra en mantener vigentes los compromisos pactados hace casi una década.
El Acuerdo de 2016 fue el resultado de las negociaciones entre el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y las FARC, encabezadas entonces por Timochenko, Iván Márquez y otros miembros del secretariado. El documento incluyó seis puntos: reforma rural integral, participación política, fin del conflicto, solución al problema de las drogas ilícitas, acuerdo sobre las víctimas y mecanismos de implementación y verificación.
Tras la firma, las FARC se desmovilizaron como guerrilla y crearon el partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, hoy conocido como Comunes. Varios de los antiguos comandantes mantienen actividad política dentro de la legalidad, mientras que un sector disidente retomó las armas y opera como estructura armada ilegal en diferentes regiones del país.
La solicitud al presidente electo se conoce en un momento sensible para la política de paz colombiana. Distintos sectores han debatido sobre el grado de cumplimiento del Acuerdo, los retrasos en la implementación de puntos clave como la reforma rural y la situación de seguridad en los territorios donde históricamente hizo presencia las FARC.
Para la ciudadanía, el mantenimiento o la modificación del Acuerdo tiene efectos directos en materia de tierras, sustitución de cultivos de uso ilícito, reparación a víctimas y participación política de excombatientes que se acogieron al proceso. Las comunidades en zonas de conflicto histórico siguen siendo las más afectadas por los cambios en la política de paz.
La petición también llega cuando el país debate lapersistencia de grupos armados ilegales y disidencias. Los antiguos comandantes que firmaron el Acuerdo suelen diferenciar entre su proceso de desmovilización y las estructuras armadas que se apartaron del mismo, y piden al nuevo gobierno que no los confunda ni afecte los compromisos adquiridos con ellos como firmantes de la paz.
Organizaciones de víctimas y defensores de derechos humanos han señalado en reiteradas ocasiones la importancia de mantener los acuerdos como base para la no repetición. Para estos sectores, cualquier ajuste debe garantizar los derechos de las víctimas y la continuidad de los espacios de participación creados tras la firma.
Por ahora, el nuevo gobierno no ha emitido una respuesta pública detallada sobre esta solicitud. Queda pendiente conocer la posición oficial de Abelardo de la Espriella y su equipo sobre el futuro del Acuerdo, los mecanismos de seguimiento y la articulación con los demás actores del proceso de paz en Colombia.
Crónica del Quindío fue la fuente que reportó la solicitud de los exintegrantes del antiguo secretariado de las FARC al presidente electo, en el contexto del inicio de un nuevo período de gobierno en Colombia.
