El exministro Antonio Sanguino afirmó que el presidente Abelardo de la Espriella incurrió en un error al anunciar la designación de Julián Buitrago como nuevo director del Departamento Nacional de Planeación (DNP). Según reportó Infobae, Sanguino calificó la situación como “un curso rápido” sobre los requisitos que exige la ley para ese tipo de nombramientos.
El DNP es la entidad del Estado colombiano encargada de planear, orientar y coordinar la inversión pública nacional. Su director es la persona que alinea los proyectos de cada ministerio con el Plan Nacional de Desarrollo y con los recursos disponibles en el Presupuesto General de la Nación.
Por esa función, la dirección del DNP ocupa un papel central en momentos de crisis, cuando se requiere articular la respuesta del Gobierno con los entes territoriales y con los organismos de atención de emergencias.
En su pronunciamiento, el exministro explicó que el Presidente habría omitido un paso previo al anuncio público del nombramiento. La norma colombiana dispone que ciertos cargos de alto nivel deben pasar por un proceso de revisión y selección antes de su designación formal, y ese paso no se habría cumplido según su lectura.
Sanguino sostuvo que la figura usada para presentar a Buitrago corresponde a un encargo o a una delegación temporal y no a un nombramiento en propiedad. Esa diferencia es relevante porque cada modalidad tiene requisitos distintos en cuanto a requisitos,acto administrativo y publicación en el Diario Oficial.
Según el extracto de Infobae, el presidente sostuvo que, a través de Buitrago y del DNP, se planeará la reconstrucción de Colombia tras el terremoto ocurrido el 10 de agosto. Esa tarea coincide con una de las funciones históricas del Departamento en la articulación de planes de recuperación tras desastres de gran escala.
El cruce entre un nombramiento cuestionado y una emergencia en curso aumenta la presión sobre el Gobierno para aclarar los alcances de la decisión. Sectores de opinión y expertos en función pública suelen pedir que estos procesos se surtan con transparencia para asegurar la continuidad de las políticas de Estado.
La discusión también pone sobre la mesa el rol del DNP en la reconstrucción posdesastre, una labor que demanda coordinación con ministerios, gobernaciones, alcaldías y organismos como la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres.
Por ahora, el Gobierno no ha respondido de manera pública a las observaciones de Sanguino. La ciudadanía queda a la espera de que se precise si el anuncio corresponde a un encargo, a una designación formal o a otro tipo de vinculación, y de cómo se asegura la planificación de la reconstrucción anunciada para las zonas afectadas por el sismo.
