La senadora María Fernanda Cabal salió al paso de los rumores que circularon en redes sociales y grupos de opinión sobre una llamada con el presidente Abelardo De La Espriella. En entrevista con Blu Radio, la legisladora calificó la versión como falsa y cuestionó la forma en que se difundió la información sin verificar el contenido de la conversación.
Según el reporte de Pulzo, Cabal negó que en la llamada se hubiera producido un reclamo presidencial. La congresista sostuvo que el diálogo tuvo otro carácter y que las especulaciones posteriores no corresponden a lo tratado. La entrevista se emitió en la franja radial de Blu Radio, un medio que suele recibir a figuras del ámbito político nacional.
El episodio se inscribe en una dinámica frecuente en la política colombiana: la difusión de versiones anónimas sobre contactos entre funcionarios y congresistas. En este caso, el rumor involucró directamente al jefe de Estado, lo que amplificó su circulación en plataformas digitales y en cadenas de mensajería.
María Fernanda Cabal es una de las senadoras más activas del partido de gobierno y suele pronunciarse con frecuencia sobre temas de seguridad, orden público y agenda legislativa. Su presencia en Blu Radio este martes respondió, según la fuente, a la necesidad de fijar una postura pública frente a lo que ella misma calificó como chismes.
El hecho pone en evidencia el papel de los medios tradicionales como canal de desmentida frente a contenidos generados en redes. Cabal eligió la radio, un formato de amplio alcance entre audiencias urbanas, para precisar lo que, a su juicio, se distorsionó en la conversación informal.
Por ahora no se conocieron más reacciones desde la Casa de Nariño sobre el contenido de la llamada ni sobre los rumores desmentidos por la senadora. La versión oficial del Gobierno sobre este contacto puntual no aparece en el reporte de Pulzo, que se limita a recoger lo expresado por Cabal en Blu Radio.
El caso deja abierta la discusión sobre cómo se construyen y se desinflan las noticias políticas en Colombia. La rápida intervención de la legisladora buscaba, según sus propias palabras, cortar la cadena de especulaciones antes de que se consolidara como un hecho aceptado por la opinión pública.
