El Congreso de la República de Colombia se instalará formalmente en julio de 2026, según informó Caracol Radio. En esa fecha empezarán funciones el nuevo Senado y la Cámara de Representantes electos en las votaciones del año anterior. La instalación es el acto solemne que marca el inicio del periodo constitucional de cada corporación.
La posesión de los congresistas es un procedimiento reglado por la Constitución y por las leyes orgánicas del Congreso. Cada cámara elige mesa directiva, se verifica la identidad de los miembros y se da lectura a los compromisos de rigor. A partir de ese momento comienza a correr el calendario de sesiones ordinarias y extraordinarias previsto en la ley.
El nuevo Congreso llega a un escenario político marcado por el inicio del periodo de gobierno de Abelardo de la Espriella. La relación entre el Ejecutivo y el Legislativo es una de las claves de cualquier administración, tanto para la aprobación del Plan Nacional de Desarrollo como para reformas estructurales. El tono del empalme con las bancadas será observado de cerca por distintos sectores.
Entre los retos inmediatos del Legislativo figuran el estudio de los proyectos de ley que quedaron pendientes del periodo anterior y la definición de las comisiones constitucionales y legales. También deberá tramitar las leyes de presupuesto, dearrollo y de ingresos en las sesiones que suelen convocarse hacia el segundo semestre. La organización interna de las comisiones determina la viabilidad técnica de cualquier reforma.
Para la ciudadanía, el ciclo legislativo que se abre tiene efectos directos en temas como seguridad, salud, educación, infraestructura y tributos. Las decisiones que tome el Congreso en materia de presupuesto, por ejemplo, condicionan la inversión pública en regiones y municipios. Los proyectos de ley ordinaria y las reformas al sistema de salud suelen concentrar buena parte del debate público.
La labor del nuevo Congreso se medirá por la capacidad de diálogo entre las bancadas, el Ejecutivo y los organismos de control. Sectores sociales, académicos y gremiales suelen presentar propuestas e insumos durante las primeras semanas. La transparencia en el trámite de los proyectos, las audiencias públicas y los debates en plenaria son los mecanismos formales de participación que la Constitución y la ley prevén.
Queda pendiente el calendario detallado de las primeras sesiones, la elección de las mesas directivas y la composición de las comisiones. También se conocerá en las semanas siguientes el reparto de las sillas en las comisiones de seguimiento a la gestión del Ejecutivo. Esos pasos iniciales definen la dinámica política del resto del periodo.
