La Federación Colombiana de Educadores (Fecode) y distintas centrales obreras convocaron a un paro nacional previsto para noviembre en contra del gobierno del presidente Abelardo de la Espriella. La convocatoria se enmarca en una serie de jornadas de marchas que las organizaciones sindicales y políticas vienen preparando desde hace varias semanas, según reportó Infobae.
La jornada fue acordada con la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), el Pacto Histórico y otras doce agrupaciones, que se sumaron a la coordinación de la protesta. Las organizaciones buscan sumar adhesiones de cara a lo que describen como una movilización de alcance país, prevista para el mes de noviembre.
Fecode es uno de los sindicatos con mayor capacidad de convocatoria en Colombia y ha encabezado históricamente jornadas de protesta contra gobiernos de distinto signo. Su participación en la movilización le da a la convocatoria un componente gremial ligado al magisterio público, mientras que el respaldo de la CUT y del Pacto Histórico le otorgan un perfil sindical y político de oposición.
El Pacto Histórico, movimiento al que perteneció el antecesor de De la Espriella en la Casa de Nariño, ha sido uno de los principales promotores de las marchas que han marcado el primer tramo del actual gobierno. Su inclusión en la coordinación de la protesta refleja la continuidad de la oposición de izquierda frente a la administración que asumió el poder.
El paro nacional es una figura de movilización contemplada en el derecho a la protesta y suele implicar la suspensión de actividades en sectores estratégicos, con efectos sobre la prestación de servicios públicos, la actividad económica y la movilidad en las principales ciudades del país. La convocatoria a un paro de alcance nacional requiere organización logística y coordinación con las bases regionales de cada sindicato.
Desde el lado del Gobierno, hasta el momento de la publicación no se había informado sobre una respuesta oficial a la convocatoria. La administración de De la Espriella enfrenta así su primera gran prueba de movilización social desde que asumió el poder, en un contexto de crecientes tensiones con los sindicatos del magisterio y con las centrales obreras.
Para la ciudadanía, la convocatoria significa anticipar posibles afectaciones en la jornada del paro, especialmente en el sector educativo público, en el transporte y en la atención de entidades estatales. Las organizaciones convocantes suelen difundir protocolos de participación y rutas de marcha en los días previos a la jornada.
Queda por definirse la fecha exacta del paro, las ciudades donde se concentrarán las marchas y el pliego de exigencias que las organizaciones presentarán al Gobierno. La coordinación entre Fecode, la CUT, el Pacto Histórico y las demás agrupaciones resultará determinante para evaluar el alcance efectivo de la protesta.
