Fenalco, uno de los gremios empresariales más representativos del comercio en Colombia, entregó al nuevo Gobierno nacional una agenda económica con tres ejes centrales: seguridad, empleo e inversión. El pronunciamiento lo hizo su presidente, Jaime Alberto Cabal, quien valoró el cambio de administración como una oportunidad para retomar la dinámica productiva del país, de acuerdo con lo reportado por La FM.
La propuesta del gremio se conoce en un momento en el que el nuevo Gobierno, encabezado por el presidente Abelardo de la Espriella, inicia el trazado de sus prioridades económicas. Para los comerciantes afiliados a Fenalco, la sensación de un nuevo ciclo político suele abrir espacios de diálogo directo con el Ejecutivo, sobre todo en temas que afectan la operación de miles de negocios formales en las ciudades y municipios del país.
El primer eje de la agenda, la seguridad, es una condición que el gremió considera indispensable para la actividad económica. Los comerciantes han planteado en distintas coyunturas que los hechos de violencia, la extorsión y el hurto impactan directamente las ventas, los costos operativos y la disposición de los empresarios a abrir o mantener puntos de atención en zonas afectadas por la inseguridad.
El segundo eje es el empleo. Fenalco ha sido tradicional defensor de fórmulas que faciliten la contratación formal, la reducción de cargas para los pequeños comerciantes y la vinculación de trabajadores en sectores como tiendas, restaurantes, droguerías y servicios urbanos. La generación de puestos de trabajo en el comercio se vincula, según el gremió, con la capacidad de consumo de los hogares.
En materia de inversión, la agenda apunta a generar condiciones que permitan la llegada de capital privado, tanto nacional como extranjero. Los comerciantes suelen pedir señales de estabilidad jurídica y tributaria, además de infraestructura logística que reduzca los costos de mover productos entre regiones, un factor especialmente sensible para el comercio minorista y mayorista.
El planteamiento de Fenalco se suma a los pronunciamientos que otros sectores productivos suelen hacer al inicio de cada administración. Las agendas gremiales funcionan, en la práctica, como una hoja de ruta de peticiones que las mesas de negociación posteriores traducen en compromisos legislativos, regulatorios o de política pública.
La reacción del nuevo Gobierno frente a esta agenda aún no se conoce en detalle. En estos primeros meses, las carteras económicas suelen abrir canales de diálogo con los gremios para evaluar la viabilidad técnica y fiscal de cada propuesta, un proceso que puede extenderse durante el primer año de gestión.
Para los ciudadanos, los puntos planteados por Fenalco tienen efectos directos: mayor seguridad se traduce en comercios abiertos y calles transitadas; más empleo formal implica ingresos estables y acceso a seguridad social; y mejores condiciones de inversión pueden reflejarse en oferta de productos, precios y servicios en los barrios. La forma en que el Ejecutivo atienda esta agenda será seguida de cerca por el sector comercio y por los consumidores.
Queda pendiente conocer la respuesta oficial del Gobierno nacional a cada uno de los puntos entregados por Fenalco, así como las primeras decisiones concretas en materia de seguridad, empleo e inversión que adopten los ministerios durante este arranque de administración, según el contexto reportado por La FM.
