Según informó Vanguardia, Fenalco decidió acompañar el arranque de la nueva administración con un documento que recoge las principales demandas del comercio formal colombiano. El gremio, con presencia en las principales ciudades del país, suele actuar como vocería del sector privado en discusiones sobre política tributaria, laboral y de competitividad.
La agenda entregada al gobierno se concentra en cuatro ejes: recuperación del consumo de los hogares, impulso a la inversión privada, consolidación del diálogo entre el Estado y los gremios, y propuestas para fortalecer la productividad del comercio. La intención, explicó el gremio, es ofrecer líneas de trabajo concretas en lugar de un listado genérico de peticiones.
En el plano del consumo, Fenalco ha sostenido en los últimos años que la caída del poder adquisitivo limita las ventas del comercio minorista, especialmente en sectores como textiles, calzado, electrodomésticos y comercio de barrio. La propuesta plantea medidas para dinamizar la demanda interna y respaldar a los hogares de ingresos medios y bajos, que concentran buena parte del gasto cotidiano.
En materia de inversión, el gremio pidió condiciones estables para atraer capital privado nacional y extranjero. Esto incluye, según versiones recogidas por Vanguardia, señales claras en temas de seguridad jurídica, reglas tributarias y trámite de proyectos. Fenalco ha sido crítico en el pasado de los cambios constantes en la normatividad fiscal y ha pedido reglas de juego sostenidas en el tiempo.
El tercer eje apunta a institucionalizar el diálogo con el sector privado. El gremio propuso mesas periódicas con ministerios como Hacienda, Comercio y Trabajo, además de espacios técnicos con Planeación y el DANE para discutir decisiones que afectan al comercio formal. La idea, expuso el gremio, es que las decisiones se consulten antes de expedirse y no después, como ha ocurrido en coyunturas pasadas.
Fenalco también pidió atención al comercio de barrio y a las micro, pequeñas y medianas empresas, que según el propio gremio representan la mayor parte del empleo privado del país. Para ellas se plantearon líneas de financiamiento, formalización y acceso a tecnología, con el fin de cerrar brechas frente a las grandes superficies y al comercio electrónico transfronterizo.
La presentación de la agenda coincide con el inicio del nuevo periodo presidencial. En las últimas décadas, los gremios económicos han acostumbrado a entregar documentos similares a cada gobierno entrante, como parte de la transición institucional. La diferencia, en este caso, es que Fenalco acompañó el respaldo público con una oferta de trabajo técnico y no solo con declaraciones políticas.
Queda por ver cómo responde el gobierno a cada uno de los puntos. El equipo económico del presidente De la Espriella deberá revisar la propuesta y definir cuáles incorpora a su plan de desarrollo y cuáles deja como tema de discusión posterior. El reloj corre, porque las primeras señales sobre tributación, inversión y consumo suelen llegar en los primeros meses de mandato y marcan el tono de la relación con el empresariado.
Por ahora, el mensaje de Fenalco es de apertura y no de confrontación. El gremio buscó tender puentes con la nueva administración en lugar de marcarse a la defensiva, una postura que contrasta con momentos de tensión vividos en gobiernos anteriores cuando se discutieron, por ejemplo, reformas tributarias o laborales. El tono de este arranque sugiere un canal de comunicación abierto, aunque todavía sin resultados concretos sobre la mesa.
