Fenavi, el gremio que agrupa a los productores avícolas del país, encendió las alarmas sobre los efectos que tendría en la canasta familiar un aumento del IVA contemplado, según el gremio, en la reforma tributaria que impulsa el gobierno del presidente Abelardo de la Espriella. El aviso lo entregó Blu Radio y reitera una preocupación que el sector ha planteado en debates previos sobre tributos a los alimentos.
El argumento central del gremio es de peso en la dieta nacional. Según Fenavi, el pollo y el huevo aportan el 65 % de la proteína animal que consumen los hogares colombianos, una proporción que los convierte en la principal fuente de proteína accesible para la mayoría de la población, en especial para los estratos de menores ingresos.
La reforma tributaria es el proyecto con el que el Ejecutivo busca ajustar el recaudo y la estructura de impuestos del país. En Colombia, el IVA es uno de los gravámenes con mayor impacto sobre el consumo porque se cobra en la mayoría de bienes y servicios. Cualquier modificación en su tarifa o en los productos excluidos toca de forma directa el precio final que pagan los consumidores.
En el caso de los alimentos de la canasta básica, el tratamiento tributario ha sido históricamente sensible. Productos como el pollo y el huevo han gozado de tarifas reducidas o de exclusiones, precisamente para proteger el acceso de los hogares más vulnerables a fuentes de proteína. Un cambio en ese esquema, advierte Fenavi, trasladaría el ajuste al precio de venta al público.
El gremio pidió al gobierno nacional revisar el alcance de la medida y abrió la puerta a que se evalúen tratamientos diferenciales para los productos que hacen parte de la seguridad alimentaria. La solicitud la dirigió tanto al Ministerio de Hacienda como a los congresistas que debatirán el proyecto en las próximas semanas.
El impacto potencial no se limita al consumidor final. La cadena avícola emplea a miles de personas en granjas, plantas de beneficio, distribución y comercialización en todo el territorio nacional. Un encarecimiento del producto final podría reducir la demanda interna y, con ella, afectar los empleos y la inversión del sector, según advirtió Fenavi en su alerta.
La reforma tributaria deberá surtir su trámite en el Congreso de la República, donde enfrentará el examen de las comisiones económicas y las plenarias de Senado y Cámara. En ese recorrido, los gremios, los expertos y los ciudadanos podrán presentar observaciones y propuestas de modificación, lo que deja abierta la posibilidad de ajustes al texto antes de su aprobación.
Por ahora, la alerta de Fenavi se suma al conjunto de reacciones que han expresado distintos sectores productivos frente al proyecto. El gobierno defiende que la reforma es necesaria para fortalecer las finanzas públicas, mientras que los gremios piden que el diseño final no golpee la seguridad alimentaria ni la competitividad. El desenlace del debate marcará el rumbo de uno de los proyectos insignia de la administración De La Espriella.
