El Gobierno Nacional confirmó que el fenómeno del 'Mega Niño' alteró la planeación presupuestaria del país. Según informó Noticias, se destinarán recursos adicionales para atender la sequía que se prevé entre diciembre de 2026 y marzo de 2027, con énfasis en agua potable, suministro eléctrico y seguridad alimentaria.
El anuncio se produjo luego de que los estudios técnicos alertaran sobre una posible intensificación del fenómeno climático en territorio colombiano. Las autoridades anticipan reductions significativas en los caudales de ríos y embalses, lo que pondría en riesgo el abastecimiento en regiones andinas, caribeñas y de la Orinoquía.
El Ministerio de Hacienda y el Departamento Nacional de Planeación trabajan en una reasignación de partidas dentro del Presupuesto General de la Nación. La movida contempla mover rubros que estaban previstos para otros rubros y destinarlos a planes de contingencia climática, según reportó el medio citado.
El sector eléctrico es uno de los más sensibles. Colombia depende en buena medida de plantas hidroeléctricas, que se verían afectadas por la caída en los niveles de los embalses. Por eso, el Gobierno contempla respaldar la generación térmica y garantizar el respaldo financiero para evitar apagones o incrementos desproporcionados en las tarifas.
En materia de agua potable, se prevén inversiones en carrotanques, pozos profundos y plantas de tratamiento móviles para los municipios que enfrenten desabastecimiento. También se proyecta un refuerzo a los esquemas de vigilancia epidemiológica, porque las sequías prolongadas suelen ir acompañadas de enfermedades asociadas a la falta de agua limpia.
Para el sector agropecuario, la advertencia climática obliga a revisar los calendarios de siembra y a entregar asistencia técnica a pequeños productores. Los departamentos con vocación ganadera y agrícola, como Córdoba, Sucre, Tolima, Huila y Valle del Cauca, aparecen entre los más vulnerables por sus condiciones de suelo y dependencia de lluvias regulares.
La estrategia oficial incluye además coordinación con los Sistemas de Gestión del Riesgo departamentales y municipales. La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) tendría un papel central en la articulación de respuestas rápidas, con protocolos de alerta temprana y entrega de ayudas humanitarias si la emergencia se profundiza.
Expertos en climatología citados por fuentes oficiales han reiterado que un fenómeno de esa magnitud se asocia con efectos prolongados en la productividad, en los precios de los alimentos y en la disponibilidad de energía. Por eso, el Gobierno busca llegar preparado al inicio de la temporada seca, evitando improvisaciones como las ocurridas en sequías pasadas.
Queda pendiente conocer el decreto o acto administrativo con los montos exactos y los sectores priorizados. Las autoridades deberán socializar los ajustes presupuestarios ante el Congreso de la República y los entes de control, en un escenario donde la transparencia sobre el uso de los recursos será determinante para evaluar la respuesta estatal.
La ciudadanía, en particular las familias de zonas rurales y los pequeños productores, será la más expuesta a los efectos del 'Mega Niño'. De la ejecución de estas medidas dependerá que el país enfrente la próxima temporada seca con menor vulnerabilidad que en episodios climáticos anteriores.
