Según reporta redmas.com.co, el Gobierno de Abelardo de la Espriella promueve un cambio en la Constitución que modificaría la naturaleza del Ejército Nacional y la Policía. La propuesta apunta a ampliar las facultades que ambas instituciones pueden ejercer dentro del ordenamiento jurídico vigente.
El titular de la nota, publicado por redmas.com.co, describe el movimiento como el fin de una era en las Fuerzas Armadas y la Policía. La reforma, de concretarse, abriría la puerta a poderes que las tropas han solicitado en distintos escenarios, según la fuente.
En Colombia, la Constitución de 1991 establece que la fuerza pública está integrada de manera permanente por las Fuerzas Militares y la Policía Nacional. Cualquier modificación de fondo en su estructura o competencias requiere una reforma constitucional, es decir, el trámite ante el Congreso con debates en cámara y Senado, además del control automático de la Corte Constitucional.
La reforma se presenta en un contexto de discusión pública sobre el rol de la fuerza pública en la seguridad, la defensa y la convivencia ciudadana. Temas como la protesta social, el orden público en zonas de conflicto y la lucha contra el crimen organizado suelen alimentar el debate sobre los límites y alcances de las Fuerzas Armadas y la Policía.
Para la ciudadanía, una reforma de este tipo tiene implicaciones directas en la garantía de derechos como la libertad de expresión, la reunión pacífica y el debido proceso. Las Fuerzas Militares, por diseño constitucional, cumplen funciones relacionadas con la defensa de la soberanía y la integridad territorial, mientras que la Policía está orientada al mantenimiento de las condiciones necesarias para el ejercicio de los derechos ciudadanos.
Cualquier ampliación de facultades para estas instituciones suele generar reacciones divididas. Sectores de la defensa y de la reserva activa tienden a respaldar cambios que refuercen la capacidad operativa. Organizaciones de derechos humanos y sectores académicos piden, en cambio, que toda reforma mantenga la subordinación de la fuerza al poder civil y respete los principios de proporcionalidad y necesidad.
Hasta ahora, el Gobierno no ha publicado, según la fuente, el texto articulado del proyecto. Por tanto, no es posible detallar los artículos que se modificarían ni las competencias específicas que se trasladarían a las Fuerzas Armadas o a la Policía. La nota de redmas.com.co se limita a anunciar la intención política.
El siguiente paso sería la radicación formal del proyecto de acto legislativo en el Congreso de la República. Allí se cumplirían ocho debates, cuatro en cada cámara, antes de pasar a revisión de la Corte Constitucional. Organizaciones sociales, expertos en derecho constitucional y la academia suelen participar en estas discusiones con audiencias públicas y conceptos técnicos.
El Observatorio ciudadano seguirá de cerca la evolución de esta iniciativa, en particular los puntos concretos del articulado, los argumentos del Gobierno y las observaciones de los órganos de control y la sociedad civil. Por ahora, la reforma se conoce por el anuncio recogido por redmas.com.co y no por documentos oficiales divulgados al público.
