El presidente Abelardo de la Espriella anunció que su Gobierno reactivará la exploración de hidrocarburos y abrirá nuevos contratos de petróleo y gas, incluyendo el fracking, bajo criterios de responsabilidad ambiental. La declaración la entregó durante el acto de posesión de Joaquín Gutiérrez como nuevo presidente de Ecopetrol, según registró El Heraldo.
El pronunciamiento marca un giro en la política energética del país, que en los últimos años mantuvo restricciones al fracking por los debates sobre su impacto ambiental. Con el anuncio, el Ejecutivo abre la puerta a nuevas inversiones en yacimientos no convencionales, una decisión que el propio jefe de Estado enmarcó en la necesidad de proteger el medio ambiente.
La escogencia de Joaquín Gutiérrez como presidente de Ecopetrol se conoce en un momento clave para la petrolera, que es la empresa más grande de Colombia y una de las principales fuentes de ingresos del presupuesto nacional. Ecopetrol concentra buena parte de la producción de crudo y gas del país, por lo que cualquier cambio en su estrategia tiene efectos directos sobre la economía.
El sector de hidrocarburos representa una porción significativa de las exportaciones colombianas y de las regalías que reciben municipios y departamentos productores. Una mayor actividad exploratoria podría traducirse en nuevos ingresos fiscales, pero también exige evaluaciones técnicas sobre la disponibilidad de recursos y la capacidad de la industria para ejecutarlos.
El anuncio llega en medio de las discusiones globales sobre la transición energética y el rol de los combustibles fósiles. El Gobierno ha señalado que la exploración debe hacerse con criterios de responsabilidad ambiental, un punto que quedó explícito en la declaración del presidente durante la posesión en Ecopetrol.
Para las regiones donde se desarrollan proyectos de petróleo y gas, la reactivación de contratos abre expectativas de inversión y empleo, sobre todo en zonas como el Magdalena Medio, los Llanos Orientales y áreas del Caribe, donde históricamente se concentra la actividad del sector.
Organizaciones ambientales han expresado en el pasado su preocupación por los efectos del fracking sobre el agua y los ecosistemas. El Gobierno no ha precisado todavía cuáles serán los criterios ambientales con los que se evaluarán los nuevos proyectos ni en qué regiones se podrían firmar contratos.
En el ámbito internacional, Colombia compite con otros países productores de Latinoamérica, como Brasil, Argentina y México, que también han debatido el papel del gas y el petróleo no convencional en sus matrices energéticas. La decisión del Gobierno colombiano se suma así a un debate regional sobre la velocidad de la transición.
Queda por conocer el cronograma con el que Ecopetrol y el Ministerio de Minas y Energía planean estructurar los nuevos contratos exploratorios. También está pendiente la reacción del Congreso y de los actores territoriales donde eventualmente se desarrollarían los proyectos. Por ahora, el anuncio del presidente De la Espriella fija la dirección de la política de hidrocarburos para lo que resta de su mandato.
Según la fuente, el mensaje del jefe de Estado fue directo: reactivar la exploración y abrir nuevos contratos. La puesta en marcha de ese compromiso dependerá de los próximos pasos regulatorios y de la capacidad de la industria para responder a la señal del Gobierno.
