La vicepresidenta Francia Márquez confirmó que el cuadro del presidente Juan José Nieto fue rescatado de un sótano del Palacio de Nariño. La funcionaria asumió la tarea de recuperarlo para que la obra vuelva a ser exhibida al público, según declaró en el contexto del cierre del Gobierno Petro.
Juan José Nieto Gil fue presidente de Colombia en 1861, durante la época de la Unión Liberal, y es reconocido como el único jefe de Estado afrodescendiente en la historia del país. Su figura ha sido reivindicada en los últimos años por sectores académicos y sociales que han reclamado su inclusión en los relatos oficiales sobre la dirigencia colombiana.
Márquez enmarcó la devolución del retrato como un gesto de reparación simbólica con las comunidades afrodescendientes. La vicepresidenta ha sido una de las voces más visibles del Gobierno Petro en la promoción de políticas orientadas al reconocimiento de la población negra del país, tanto en el Pacífico como en el Caribe.
El cuadro permaneció guardado en las áreas de almacenamiento de la Casa de Nariño, fuera del recorrido habitual que pueden hacer los visitantes y funcionarios. La salida de la obra del sótano supone su reincorporación al patrimonio artístico disponible para la ciudadanía, aunque la ubicación definitiva no fue precisada por la fuente.
La acción se suma a una serie de decisiones de trasteo que las outgoing del Gobierno Petro han venido adoptando en las últimas semanas, en la recta final de la administración. El cierre de gobierno suele incluir la reorganización de bienes, archivos y piezas que hacen parte del inventario presidencial.
Para la población afrocolombiana, la recuperación del retrato tiene un valor distinto al de una pieza museográfica. Nieto Gil es un símbolo histórico poco conocido por la mayoría de los ciudadanos, y su reivindicación se ha convertido en una demanda del movimiento afrodescendiente en Colombia.
La medida se inscribe dentro de la narrativa oficial del Gobierno Petro sobre la diversidad étnica y cultural del país. A lo largo de la administración, distintas dependencias impulsaron agendas de visibilización de comunidades históricamente excluidas, entre ellas la afrocolombiana, la indígena y la campesina.
Por ahora no se conoce el destino específico del cuadro ni la entidad o espacio que lo recibirá. La fuente tampoco detalla el estado de conservación de la obra después de su tiempo en el sótano, un dato que suele ser relevante cuando se trata de piezas con valor patrimonial.
El gesto de Márquez ocurre en un momento de transición política, a pocos días de la finalización del periodo presidencial de Gustavo Petro. La devolución del retrato queda así como una de las últimas acciones simbólicas de esta administración en materia de reconocimiento étnico.
