El exfiscal General Francisco Barbosa solicitó al Congreso de la República archivar el proyecto de ley de reforma tributaria que fue presentado por el Gobierno saliente. Según Infobae, Barbosa calificó la iniciativa como "el último atropello petrista", una expresión que reaviva la confrontación política en la recta final del actual periodo presidencial.
El exfuncionario, que se ha convertido en uno de los críticos más visibles de la administración que termina, dirige su llamado directamente a los miembros del Legislativo. La petición llega cuando el Congreso debate el futuro fiscal del país y cuando están por cerrarse las sesiones ordinarias, lo que reduce el margen de trámite para proyectos de ley económica.
De acuerdo con la información publicada por Infobae, la reforma contempla la ampliación de la base del IVA y nuevos impuestos al patrimonio. Estos dos puntos concentran las principales polémicas: gravar más el consumo afecta a los hogares de ingresos medios y bajos, mientras que los tributos patrimoniales tocan a personas y empresas con mayor capacidad económica.
El contexto del proyecto se inscribe en el debate nacional sobre la necesidad de recursos adicionales para el Presupuesto General. En los últimos años, el Ejecutivo ha justificado reformas tributarias como instrumentos para financiar programas sociales y cerrar el déficit fiscal, un argumento que gremios económicos y analistas suelen respaldar o cuestionar según el caso.
Para los ciudadanos, una reforma de este tipo tendría efectos directos en el costo de vida si se amplía el IVA a productos que hoy son gravados a tarifas reducidas o que están excluidos. También impactaría a propietarios de vehículos, inmuebles y activos financieros si se aprueban nuevos impuestos patrimoniales, según el tipo de propuesta que se radique.
La postura de Barbosa se suma a la de otros actores políticos que han rechazado la iniciativa. Sectores de oposición y analistas económicos coinciden en que un proyecto de esta magnitud, tramitado al final de un periodo de gobierno, carece de tiempo suficiente para un debate técnico riguroso, y que corresponde al próximo Ejecutivo definir la estrategia fiscal que considere prioritaria.
Por ahora, el llamado del exfiscal no tiene carácter vinculante. La decisión sobre el archivo o la continuidad del proyecto corresponde al Congreso, donde las bancadas deberán evaluar el texto, las mayorías disponibles y los tiempos legislativos. Queda por verse si la solicitud formal de Barbosa se traduce en mociones concretas durante las próximas sesiones.
Mientras tanto, la discusión sobre la tributaria se cruza con la transición de gobierno y con las primeras señales que ha dado el presidente Abelardo de la Espriella sobre su equipo económico. El nuevo mandato tendrá que asumir el diálogo con el Legislativo sobre ingresos, gasto público y las prioridades del Plan Nacional de Desarrollo.
