La Fuerza Aérea Colombiana (FAC) salió al paso de las versiones que circularon en días recientes sobre una pérdida anticipada del equipo espacial 'Chiribiquete'. La institución sostuvo que el satélite dejó de operar por razones técnicas que ya fueron detalladas y desmintió que se hubiera tratado de un fallo inesperado sin reporte oficial.
Según la FAC, el satélite sí contaba con una proyección de órbita definida y los criterios de operación estaban dentro del marco previsto. La falla se habría presentado dentro de los parámetros que la propia Fuerza Aérea monitorea y reporta de manera periódica, por lo que no se configuraría una pérdida 'prematura' en los términos denunciados.
Uno de los puntos centrales de la aclaración es el de la información al Ejecutivo. La FAC aseguró que notificó al Gobierno nacional, encabezado por el presidente Gustavo Petro, sobre la situación del satélite. Esa notificación, de acuerdo con la Fuerza Aérea, se hizo por los conductos regulares y dentro de los tiempos establecidos para este tipo de eventos.
El cruce de versiones se da en un momento sensible para la relación entre las Fuerzas Militares y el Gobierno nacional. En los últimos meses se han presentado diferencias públicas sobre distintos temas operativos y presupuestales, lo que hace que cada pronunciamiento de la FAC sobre sus capacidades y proyectos sea leído en clave política.
El programa de satélites nacionales es un componente estratégico para la vigilancia del territorio, la detección de cultivos ilícitos y el monitoreo de zonas de difícil acceso. Por eso, cualquier anomalía en un satélite en operación genera atención no solo en el ámbito de la defensa, sino también en el de la política pública de seguridad y ambiente.
La Fuerza Aérea entregó a la opinión pública los detalles técnicos de por qué dejó de funcionar el satélite y cuál era la proyección de órbita prevista. Con esa información, la institución buscó cerrar la discusión sobre si se trató de un descuido operativo o de un evento contemplado en los protocolos de la misión.
En la práctica, la aclaración deja dos asuntos sobre la mesa. El primero es técnico: las causas específicas de la falla y si el satélite cumplió o no el ciclo de vida útil estimado. El segundo es institucional: la confirmación de que la comunicación entre la FAC y el Gobierno Petro existió y fue oportuna, según la versión de la Fuerza Aérea.
Queda pendiente que el Gobierno nacional, a través del Ministerio de Defensa o de la dependencia competente, responda de manera oficial a la aclaración de la FAC. Esa respuesta será clave para determinar si la controversia se cierra o si se reaviva en el debate público sobre la transparencia en el manejo de los activos espaciales del Estado.
