A pocas semanas de la posesión presidencial, el equipo ministerial del gobierno de Abelardo de la Espriella sigue sin estar completo. De acuerdo con Valora Analitik, quedan cinco ministerios por definir y en todos ellos la instrucción es que la titularidad la asuma una mujer.
El compromiso de paridad no es nuevo en el país. La Ley 581 de 2000, conocida como Ley de Cuotas, fijó un mínimo del 30 % de cargos de decisión en las ramas y órganos del poder público para mujeres. Esa norma ha sido el marco de referencia desde entonces, y los gobiernos posteriores han ajustado sus designaciones para acercarse a esa meta.
La decisión del gobierno entrante va más allá del porcentaje mínimo. Al exigir que las cinco sillas restantes sean ocupadas por mujeres, la composición final del gabinete quedaría con una mayoría femenina, siempre que no se produzcan cambios sobre los ministerios ya asignados. La señal política apunta a un gabinete paritario o, incluso, con predominio de ministras.
Los nombres que se mencionan en distintos sectores para ocupar esas carteras incluyen perfiles de diversa trayectoria, según el reporte de Valora Analitik. Algunos provienen del sector público, otros del mundo académico y de la sociedad civil. Aún no hay confirmación oficial sobre quién encabezará cada ministerio.
Para la ciudadanía, el anuncio tiene implicaciones directas. Los ministerios pendientes son los que terminan definiendo buena parte de las políticas que tocan el día a día: educación, salud, vivienda, trabajo y protección social son áreas que dependen de ministros o ministras con capacidad de decisión y manejo de recursos.
El contexto inmediato es la transición de gobierno. El equipo que se conforme en las próximas semanas será responsable de ejecutar el plan de gobierno con el que Abelardo de la Espriella ganó las elecciones. Por eso, la elección de las ministras que faltan marcará el tono de la relación entre el Ejecutivo, el Congreso y los organismos de control.
En el plano institucional, el compromiso de paridad se suma a otras discusiones vigentes sobre la participación de la mujer en cargos de poder en Colombia. Organizaciones civiles y plataformas de seguimiento al liderazgo femenino suelen medir el cumplimiento de estos compromisos y presionar para que se traduzcan en políticas concretas, no solo en nombramientos simbólicos.
En algunos sectores hay expectativa por saber si las ministras designadas serán voces técnicas o figuras políticas con peso electoral. La decisión del presidente electo se conocerá antes de la posesión, según el calendario de transición. Valora Analitik señala que el proceso de selección está en marcha y que los anuncios se harán de forma escalonada.
Queda pendiente la confirmación oficial de los nombres y los ministerios faltantes. Por ahora, el dato confirmado es uno solo: las cinco sillas vacantes del gabinete serán para mujeres, según la línea fijada por el gobierno entrante y reportada por Valora Analitik.
