La Gobernación del Quindío, junto con gremios económicos del departamento, solicitó al gobierno del presidente Abelardo de la Espriella avanzar con la doble calzada Armenia–Calarcá, una obra de infraestructura vial esperada desde hace años en la región. El pedido se conoció después del triunfo de De la Espriella en la segunda vuelta presidencial, según reportó La FM.
El corredor Armenia–Calarcá es uno de los tramos más transitados del eje cafetero. Conecta a Armenia, capital del Quindío, con el municipio de Calarcá y, por esa vía, con el occidente colombiano y el puerto de Buenaventura. La doble calzada busca reducir los tiempos de viaje, mejorar la seguridad vial y facilitar el transporte de carga del café y otros productos agrícolas.
Gremios y autoridades locales esperan que el nuevo gobierno destrabe los proyectos pendientes. Entre las obras e inversiones que la región considera prioritarias figuran la culminación de la doble calzada, el mantenimiento de la red vial secundaria y la ejecución de proyectos de competitividad. Los sectores productivos del Quindío, encabezados por el café, han pedido intervenciones que les permitan reducir costos logísticos.
La solicitud llega en un momento clave para el departamento. El Quindío depende en buena medida de su conectividad terrestre con el resto del país. La vía Armenia–Calarcá ha registrado accidentes y congestiones en los últimos años, lo que ha generado reclamos de transportadores, turistas y residentes. La doble calzada es vista como una solución estructural a esos problemas.
La Gobernación también pidió que se reactiven otros proyectos de infraestructura y desarrollo que quedaron en suspenso durante el gobierno anterior. Entre ellos, planes de saneamiento básico, mejora de hospitales y apoyo a la educación superior. Los gremios recordaron que el departamento necesita inversión nacional para sostener su dinámica turística y cafetera.
Desde el gobierno nacional aún no se ha pronunciado sobre la doble calzada ni sobre las demás peticiones del Quindío. El llamado de la Gobernación es el primer gesto formal de una región que busca asegurar su agenda en el plan de obras del nuevo mandato. La expectativa es que el Ministerio de Transporte y otras entidades evalúen el estado de los proyectos y definan un cronograma.
La doble calzada Armenia–Calarcá ha sido incluida en distintas ocasiones en los planes de desarrollo y en los presupuestos del Invías y de la Agencia Nacional de Infraestructura. Sin embargo, su ejecución ha avanzado por tramos y con contratos que han enfrentado retrasos. La petición regional apunta a que el gobierno de De la Espriella le dé un impulso definitivo.
El llamado de los gremios también incluye el acompañamiento a proyectos productivos. El sector cafetero, principal renglón económico del Quindío, ha solicitado inversiones en infraestructura de beneficio, vías terciarias y programas de renovación de cafetales. Los gremios insisten en que la competitividad del departamento depende de obras públicas y de políticas agrícolas estables.
Ahora la pelota está en el nuevo gobierno. La Gobernación y los gremios esperan que, en los primeros meses de mandato, se concrete una mesa de trabajo para revisar el estado de la doble calzada y de los demás proyectos. La región, mientras tanto, mantiene viva la expectativa de que las obras pendientes se traduzcan en hechos y no en promesas.
La ciudadanía quindiana observa con atención los próximos pasos. Transportadores, comerciantes y turistas se beneficiarán directamente si la doble calzada se concluye. Lo que ocurra con esta obra será una señal temprana del nivel de interlocución que el gobierno de De la Espriella tendrá con las regiones productoras del centro occidente colombiano.
