El gobernador de Nariño, Luis Alfonso Escobar, extendió una invitación pública al presidente electo Abelardo de la Espriella para que el primer empalme territorial anunciado por el nuevo Gobierno se adelante en ese departamento del sur de Colombia. La solicitud fue difundida a través de Noticias de hoy, medio que replicó la propuesta del mandatario regional.
Según el extracto de la fuente, Escobar considera que Nariño ofrece las condiciones para abrir esa agenda de transición territorial. Argumenta que un empalme en esa región permitiría mostrar los avances alcanzados en materia de paz, seguridad y desarrollo durante su administración, y al mismo tiempo fijar las prioridades que el nuevo Gobierno debería atender.
Los empalmes territoriales son reuniones de transición entre gobiernos salientes y entrantes, normalmente orientadas a entregar balances de gestión, revisar proyectos en curso y alinear la continuidad de políticas públicas. En Colombia se han utilizado en distintos niveles de gobierno para asegurar que la información técnica y presupuestal llegue de manera ordenada a las nuevas administraciones.
La invitación llega en un momento previo a la posesión presidencial de De la Espriella, periodo en el que suelen coordinarse reuniones entre el gobierno saliente y los equipos designados por el presidente electo. La decisión sobre dónde y cuándo realizar estos espacios corresponde al nuevo Gobierno, aunque las gobernaciones suelen elevar propuestas formales para visibilizar sus agendas.
Nariño es uno de los departamentos con desafíos persistentes en seguridad, presencia de economías ilegales y consolidación de la paz tras los acuerdos con grupos armados. La región fronteriza con Ecuador concentra además dinámicas de migración y comercio que afectan la vida cotidiana de sus habitantes, lo que suele ser tema obligado en cualquier revisión territorial.
Para los ciudadanos nariñenses, un eventual empalme en su departamento abre la expectativa de que las necesidades locales queden registradas en la planeación nacional. Temas como la infraestructura vial, la atención a comunidades afectadas por el conflicto, el apoyo a la producción agropecuaria y la seguridad en zonas rurales suelen encabezar los reclamos regionales.
La postura del gobernador también puede leerse como un gesto político de respaldo institucional al Gobierno entrante, al ofrecer la región como punto de partida de la transición. Otros mandatarios territoriales suelen hacer invitaciones similares en las semanas previas al cambio de mando, en busca de visibilidad para sus territorios.
Hasta ahora, el equipo del presidente electo no ha confirmado públicamente si aceptará la propuesta ni el calendario de empalmes territoriales que se pondrá en marcha. La fuente consultada registra únicamente la solicitud del gobernador y la decisión final queda en manos del nuevo Gobierno.
En las próximas semanas se espera que el equipo de transición de De la Espriella detalle la metodología, las regiones priorizadas y los temas que serán objeto de estos encuentros. La respuesta a la invitación de Nariño servirá como una primera señal sobre el estilo de relacionamiento del nuevo Gobierno con los mandatarios departamentales.
