El gobernador de Santander, Juvenal Díaz Mateus, se pronunció sobre la posesión presidencial de Abelardo de la Espriella, que se realizó en una guarnición militar, y respaldó ese escenario, según informó Infobae. Díaz Mateus, quien es general en retiro del Ejército Nacional, manifestó su apoyo desde su experiencia dentro de la fuerza pública.
En sus declaraciones, el gobernador defendió el carácter democrático y profesional de la institución armada. Argumentó que las Fuerzas Militares de Colombia cumplen un rol constitucional definido y que su profesionalismo ha sido una garantía para la estabilidad del país a lo largo de décadas.
Díaz Mateus también lanzó una advertencia pública: convertir una unidad militar en motivo de disputa política, dijo, desconoce la historia y la función esencial de la institución. Con esa frase buscó desmarcar a las fuerzas armadas del debate partidista que suele rodear los actos de posesión presidencial.
La decisión de adelantar la ceremonia de posesión en una guarnición militar constituyó un hecho atípico en la tradición republicana colombiana, pues estos actos suelen celebrarse en la Plaza de Bolívar de Bogotá, ante el Congreso de la República. Por eso la escogencia del escenario generó reacciones en distintos sectores políticos y en la opinión pública.
El pronunciamiento del gobernador de Santander resulta relevante por su trayectoria. Al ser un oficial en retiro, su voz tiene un peso específico en la relación entre el poder civil y la fuerza pública, una relación que en Colombia se rige por el principio de subordinación militar al poder constitucional.
En términos institucionales, la ley colombiana establece que las Fuerzas Militares no son deliberantes y que están sometidas al mando supremo del presidente de la República. Cualquier uso de instalaciones militares para actos de Gobierno, como una posesión, suele estar regulado por protocolos de ceremonial y por la cadena de mando.
La posición de Díaz Mateus se suma a las reacciones que ha despertado el lugar elegido para la juramentación. Sectores que respaldan la medida han subrayado el simbolismo de la unidad castrense, mientras que voces críticas han cuestionado la mezcla entre ceremonia democrática e infraestructura armada.
Para la ciudadanía, el debate toca un punto sensible: el papel de las Fuerzas Militares en actos de carácter civil y político. La percepción pública sobre ese rol influye en la confianza ciudadana hacia las instituciones armadas y hacia el sistema democrático en su conjunto.
Queda por verse si la controversia sobre el escenario de la posesión seguirá marcando la agenda política de los primeros días del nuevo gobierno o si cederá ante los anuncios de gestión que deberá formular el Ejecutivo encabezado por Abelardo de la Espriella.
La fuente consultada para esta nota es Infobae, medio que publicó las declaraciones del gobernador Díaz Mateus sobre la ceremonia de posesión.
