Los gobernadores de la Costa Caribe se reunieron en el marco del proceso de empalme con el presidente Abelardo de la Espriella y plantearon la necesidad de abrir un canal directo con la Casa de Nariño. La idea, según informó Diario La Libertad, es superar los retrasos acumulados en proyectos estratégicos para la región.
El empalme es el mecanismo formal de transición mediante el cual un gobierno entrante recibe información de las distintas entidades del Estado. En este caso, los mandatarios regionales lo están utilizando como una ventana para presentar sus prioridades y pedir decisiones concretas desde el primer día de gestión.
Entre los temas centrales de la agenda figura el destrabe de grandes proyectos que han permanecido en trámite o sin financiación durante años. La región Caribe ha concentrado históricamente reclamos por obras de conectividad, agua potable, energía y protección costera, temas que los gobernadores suelen reiterar en cada cambio de gobierno nacional.
Los gobernadores argumentan que la relación con el Ejecutivo central ha sido intermitente y que muchas iniciativas requieren articulación entre el nivel nacional y los territorios. El empalme, por su carácter técnico y bilateral, ofrece un espacio para revisar de manera detallada el estado de cada iniciativa.
La postura de los mandatarios regionales es clara: piden que el nuevo gobierno trate a la Costa Caribe como un interlocutor permanente y no solo como un actor consultado de forma coyuntural. Esa demanda se repite cada vez que inicia un período presidencial, pero esta vez los gobernadores la han elevado desde el inicio del proceso de transición.
Desde la perspectiva ciudadana, lo que está en juego es la ejecución de obras que afectan directamente la calidad de vida de los habitantes de los departamentos del Caribe. Carreteras inconclusas, acueductos sin terminar y proyectos de mitigación del riesgo costero son algunos de los frentes que la población espera ver concretados.
El presidente Abelardo de la Espriella no ha respondido de forma pública, según la información disponible en la fuente, sobre cada uno de los puntos planteados por los gobernadores. Lo que se conoce es el inicio de un diálogo institucional que busca sentar las bases de la relación entre el Gobierno nacional y los mandatarios seccionales para el próximo período.
Queda pendiente conocer los compromisos específicos que salgan del empalme y si las peticiones de los gobernadores se traducirán en partidas presupuestales, cronogramas de obra o decretos concretos. Los mandatarios del Caribe, por ahora, dejaron planteada la conversación y esperan que la nueva administración la convierta en acciones verificables.
La región Caribe aporta cerca de una cuarta parte de la población colombiana y tiene necesidades estructurales en materia de servicios públicos y conectividad. Por eso, la forma en que se desarrolle este empalme puede marcar el tono de la relación entre la Casa de Nariño y los territorios durante los próximos años.
