La Federación Nacional de Departamentos, agremiación que reúne a los gobernadores del país, manifestó este miércoles su respaldo al presidente Abelardo De La Espriella y solicitó al Gobierno saliente de Gustavo Petro facilitar el proceso de transición. El llamado se da en un contexto de creciente incertidumbre sobre el empalme entre ambas administraciones, según reportó Revista Semana.
De acuerdo con la información publicada por Semana, los gobernadores hicieron público un mensaje en el que rodean políticamente al nuevo jefe de Estado y, al mismo tiempo, expresan su preocupación por declaraciones recientes de Petro. Aunque el extracto no detalla el contenido exacto de esas declaraciones, la Federación las calificó como un factor que dificulta la cooperación institucional en esta etapa.
La Federación Nacional de Departamentos es el escenario donde los mandatarios regionales coordinan posiciones frente al Gobierno nacional. Su pronunciamiento conjunto tiene peso político porque agrupa a los 32 gobernadores y, en consecuencia, refleja una visión agregada del orden territorial sobre los asuntos de la transición.
El proceso de empalme entre un gobierno saliente y uno entrante en Colombia incluye la entrega de información sobre contratos en ejecución, proyectos de inversión, presupuesto y personal. Cuando ese proceso se dificulta, los riesgos operativos se trasladan a los territorios: obras paralizadas, programas sociales sin continuidad y demoras en giros del Sistema General de Participaciones.
Para los ciudadanos, una transición ordenada se traduce en la continuidad de servicios como salud, educación y seguridad. Por el contrario, un empalme conflictivo puede traducirse en atrasos en pagos a hospitales públicos, suspensiones de jornadas escolares o demoras en proyectos de infraestructura vial que dependen de cofinanciación nacional.
La solicitud de los gobernadores apunta, en esencia, a que el Gobierno de Petro entregue información técnica y garantice la disponibilidad de los equipos de transición. Este tipo de pedidos suelen formularse en los primeros días posteriores a la elección, cuando el nuevo gobierno necesita acceder a datos sensibles para planear los primeros meses de gestión.
Desde la campaña de De La Espriella, una de las líneas anunciadas fue precisamente la búsqueda de un relacionamiento directo con los mandatarios regionales, en un esquema distinto al que caracterizó la relación con Petro. La respuesta gremial de los governors sugiere una disposición inicial a ese tipo de interlocución.
Queda por verse cómo responde el Gobierno saliente al pedido de la Federación y si se establece una mesa formal de empalme con fechas y entregables definidos. El pronunciamiento de los governors marca el primer movimiento institucional de envergadura en torno a la transición y sitúa la cooperación como condición explícita para el inicio del nuevo gobierno.
