El ministro de Comercio, Industria y Turismo, Mauricio Gómez Amín, sostuvo este jueves 8 de octubre en Bogotá un encuentro con representantes de la automotriz japonesa Mazda, según informó IFM Noticias. La reunión marca el inicio de conversaciones formales entre el Gobierno nacional y la compañía para evaluar el posible regreso del ensamble de vehículos al país.
Mazda operó durante años en Colombia a través de ensambladoras locales, pero en la última década la producción nacional de vehículos se redujo de forma considerable. Varias marcas dejaron de ensamblar en territorio colombiano por motivos de costos, cambios en la regulación y caída de la demanda. En ese contexto, la noticia de un acercamiento con una marca como Mazda reabrió el debate sobre la posibilidad de reactivar la industria ensambladora.
El Ministerio de Comercio, Industria y Turismo es la entidad encargada de definir y ejecutar la política comercial, industrial y turística del país. Dentro de sus funciones está promover la inversión extranjera y acompañar a los sectores productivos en la búsqueda de condiciones que favorezcan la llegada de nuevas operaciones. En las últimas semanas, la cartera ha sostenido encuentros con distintos actores del sector automotor para mapear oportunidades de inversión.
Para los trabajadores del sector y para las regiones donde funcionaron plantas ensambladoras, un eventual retorno de Mazda tendría efectos directos en la generación de empleo. Ciudades como Bogotá, Medellín y Manizales, que históricamente acogieron plantas de ensamble, serían las principales candidatas a recibir nuevas operaciones si el proyecto avanza. También se verían impactados los proveedores de autopartes, que durante años dependieron de la cadena productiva automotriz.
El Gobierno no entregó por ahora un cronograma ni condiciones específicas sobre el posible acuerdo. La reunión se enmarca en una fase exploratoria, en la que ambas partes analizan temas como infraestructura disponible, incentivos tributarios, acceso a mercados y competitividad frente a otros países de la región donde también operan plantas de ensamble, como México y Brasil.
La posible llegada de Mazda se produce en un momento en que el sector automotor colombiano atraviesa una etapa de transición. La electrificación del parque vehicular, los cambios en las preferencias de los consumidores y la competencia de vehículos importados configuran un escenario complejo. Una decisión de inversión de una marca japonesa de ese tamaño dependería, según analistas del sector, de señales claras de estabilidad regulatoria y de demanda sostenida.
Desde el Ministerio se indicó que las conversaciones continuarán en los próximos meses. Mientras tanto, distintos actores del sector, incluyendo agremiaciones de fabricantes y concesionarios, estarán atentos al resultado de estos acercamientos, que podrían definir el rumbo de la producción nacional de vehículos en el corto y mediano plazo.
