El gobierno nacional prepara una declaratoria de emergencia económica para atender la crisis que atraviesa el sector agropecuario. Así lo anunció el ministro de Agricultura, Indalecio Dangond, ante el Senado, donde advirtió sobre las dificultades que enfrentan distintas actividades del campo colombiano.
Según informó Infobae, la propuesta será presentada ante el Consejo de Ministros en los próximos días. El paquete de medidas contempla alivios para la cartera de los productores, mecanismos de liquidez y cambios en los plazos de financiación, con el objetivo de darles un respiro financiero mientras se estabilizan los ingresos de las actividades afectadas.
El Ministerio de Agricultura es la entidad encargada de diseñar y ejecutar la política agropecuaria en Colombia. Entre sus funciones está la de formular los planes de desarrollo rural, administrar los instrumentos de financiamiento productivo y coordinar la atención a emergencias climáticas y fitosanitarias que golpean a los cultivadores y ganaderos.
La crisis del campo colombiano responde a factores estructurales que se han acumulado en los últimos años. Los productores han señalado de forma reiterada los altos costos de los insumos, la volatilidad de los precios internacionales, las consecuencias de eventos climáticos extremos y las dificultades de acceso a crédito formal como algunos de los escollos que más golpean la rentabilidad de las actividades rurales.
La iniciativa de declarar la emergencia económica le daría al gobierno herramientas más amplias y rápidas para movilizar recursos. Ese tipo de declaratoria suele permitir reasignar partidas presupuestales, flexibilizar reglas de gasto y agilizar la entrega de apoyos directos a los sectores declarados en crisis, sin necesidad de pasar por un trámite legislativo ordinario.
El congelamiento de deudas y la ampliación de los plazos de financiación apuntan directamente a uno de los puntos más sensibles: el endeudamiento de los productores con la banca y con las entidades del sistema de financiamiento agropecuario. Los alivios en la cartera buscan evitar que las deudas vigentes terminen en mora o en cobros judiciales en un momento de bajos ingresos.
Las medidas de liquidez, por su parte, buscan que los productores puedan acceder a capital de trabajo para sostener sus cosechas y sus ciclos productivos. En la práctica, esto se traduce en líneas de crédito con tasas preferenciales, períodos de gracia más largos y requisitos de garantía ajustados al perfil de los pequeños y medianos agricultores.
El anuncio llega en un momento en el que el Senado debatía la situación del campo y escuchaba los reclamos de los productores. La advertencia del ministro Dangond ante esa corporación recoge el malestar del sector y lo traduce en una respuesta concreta del ejecutivo, que ahora deberá ser evaluada y aprobada por el Consejo de Ministros antes de su implementación.
Queda pendiente conocer el texto definitivo de la propuesta, el alcance exacto de los alivios, los rubros que se verán afectados y los plazos que se otorgarán a los productores. También falta definir si la declaratoria de emergencia económica requerirá algún trámite ante el Congreso o si se tramitará por decreto, un aspecto que marcará la velocidad con la que lleguen las ayudas al campo.
