El Gobierno colombiano trabaja en una iniciativa que contempla reducir de forma progresiva el gravamen a los movimientos financieros, conocido popularmente como 4x1.000. El anuncio fue hecho por el ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, quien señaló que el proyecto será radicado en octubre bajo la denominación de 'Ley de Rescate', según informó Portafolio.co.
El 4x1.000 es un tributo que se aplica sobre cada retiro o traslado de dinero desde cuentas bancarias y de ahorros, así como sobre operaciones de débito en el sistema financiero. Desde su creación, el impuesto ha sido objeto de debate por su impacto en la bancarización y en los costos operativos de hogares y compañías, sobre todo en el caso de las pequeñas y medianas empresas, que suelen realizar un número elevado de transacciones.
Una 'reducción progresiva' significa que la tarifa no se eliminaría de un solo golpe, sino que se bajaría en etapas a lo largo del tiempo. Este tipo de esquema permite medir el efecto fiscal de la medida y ajustar el ritmo según el comportamiento de los ingresos tributarios y de la economía, una práctica habitual en reformas tributarias en Colombia y en otros países de la región.
El nombre de 'Ley de Rescate' empleado por el Ministerio de Hacienda sugiere que la iniciativa se presenta como una respuesta a las dificultades de liquidez que enfrentan distintos sectores. En el debate público de los últimos años, voces gremiales y académicas han pedido revisar este tributo, argumentando que desincentiva el uso del sistema bancario formal y encarece el crédito para los usuarios.
Para los ciudadanos del común, cualquier disminución del 4x1.000 se traduce en un menor descuento en cada retiro o pago electrónico. Para los comercios y las empresas, la baja reduce el costo de operar con bancos y puede liberar recursos que hoy se destinan al pago del gravamen. El efecto agregado depende del porcentaje de la reducción y del calendario que finalmente se apruebe en el Congreso.
El Ministerio de Hacienda no ha detallado por ahora el porcentaje exacto de la baja, las etapas ni las fuentes de financiamiento para compensar la menor recaudación. Tampoco se conoce el articulado completo del proyecto, por lo que las expectativas ciudadanas y empresariales se concentran en el texto que se radique en octubre y en los ajustes que pueda tener durante su trámite legislativo.
La presentación de la 'Ley de Rescate' se enmarca en un contexto de presión sobre las finanzas públicas y de búsqueda de señales que reactiven la actividad económica. En las últimas semanas, distintos sectores han reclamado medidas concretas para aliviar la carga tributaria, en particular sobre los alimentos, los combustibles y las transacciones financieras, peticiones que ahora encuentran un canal formal en esta iniciativa.
El siguiente paso será conocer el texto definitivo del proyecto y los mensajes con los que el Gobierno lo defenderá ante el Congreso. A partir de allí, se abrirá el debate sobre el ritmo de la reducción, las compensaciones fiscales y los sectores que puedan quedar incluidos o excluidos del beneficio, en un proceso que promete reactivar la discusión sobre la estructura tributaria del país.
