El gobierno nacional decidió ampliar los plazos establecidos para la implementación del sistema de finanzas abiertas en Colombia, según reportó Valora Analitik. La medida modifica el calendario que había sido previsto originalmente para la entrada en vigencia de los estándares de interoperabilidad e intercambio de información financiera en el país.
El sistema de finanzas abiertas es un marco regulatorio que permite a los usuarios compartir de forma segura sus datos financieros entre distintas entidades, como bancos, fintech y otros proveedores de servicios. Su propósito es promover una mayor competencia en el sector, facilitar el acceso a productos financieros y mejorar la experiencia de los consumidores al centralizar su información en plataformas autorizadas.
Con la extensión de los plazos, las entidades financieras y los proveedores de servicios dispondrán de un período adicional para adecuar su infraestructura tecnológica, sus procesos internos y sus esquemas de seguridad de la información. Esto resulta clave, dado que el manejo de datos financieros exige protocolos robustos de protección y cumplimiento de la normativa de habeas data.
La decisión responde a las solicitudes que habían elevado distintos actores del ecosistema financiero, quienes argumentaron que los tiempos originales resultaban ajustados frente a la complejidad técnica del proceso. La implementación de finanzas abiertas implica cambios en los sistemas core de las entidades, así como la adopción de APIs estandarizadas y mecanismos de consentimiento por parte de los titulares de la información.
Para los ciudadanos, el aplazamiento significa que las nuevas funcionalidades asociadas al sistema, como la portabilidad de productos financieros, la comparación de ofertas en tiempo real y la agilización de trámites de crédito, tardarán más en estar plenamente disponibles. No obstante, la extensión del plazo también puede traducirse en una transición más ordenada y con menos riesgos operativos.
El sistema de finanzas abiertas en Colombia se enmarca en la tendencia global de Open Finance, adoptada en distintas jurisdicciones como la Unión Europea, el Reino Unido y Brasil. En el país, su desarrollo ha sido impulsado por la Superintendencia Financiera y otras autoridades del sector, con el objetivo de democratizar el acceso a los servicios financieros y reducir las asimetrías de información entre usuarios e instituciones.
Desde el sector fintech, la noticia fue recibida con expectativa, pues muchas de estas empresas dependen de la apertura de datos para ofrecer productos personalizados y competitivos. Las entidades bancarias tradicionales, por su parte, han planteado en distintos escenarios la necesidad de contar con tiempos prudenciales para migrar sus sistemas legacy sin afectar la continuidad de sus operaciones.
Con el nuevo cronograma, queda pendiente que el gobierno y los organismos de regulación publiquen las fechas actualizadas y los hitos específicos que deberán cumplir los distintos tipos de actores obligados. La transición hacia finanzas abiertas sigue siendo una pieza central de la agenda de transformación digital del sistema financiero colombiano.
Por ahora, los usuarios deberán esperar a que concluya el nuevo período de implementación para comenzar a beneficiarse de las herramientas que habilita el sistema. Las autoridades, en tanto, deberán acompañar el proceso con supervisión y campañas de educación financiera que permitan a los ciudadanos entender cómo funcionará el intercambio de sus datos.
