El Gobierno nacional confirmó un refuerzo de seguridad para los diez alcaldes que gobiernan los municipios del sur de Bolívar. La decisión se adoptó al término de un Consejo de Seguridad celebrado en el municipio de Santa Rosa, según reportó Infobae.
A la cita asistieron los ministros del Interior y de Defensa, junto con los mandatarios locales de la región. El encuentro tuvo como propósito coordinar acciones frente a la situación de orden público que atraviesa esta zona del país, una de las más afectadas por la presencia de grupos armados ilegales y economías ilegales.
Durante la reunión se expuso un dato que llamó la atención: ninguno de los alcaldes que se encontraban en zona roja contaba con vehículo blindado asignado por la Unidad Nacional de Protección (UNP). Esta carencia evidencia el nivel de exposición de los mandatarios locales frente a las amenazas que enfrentan en territorios donde el control del Estado es limitado.
El sur de Bolívar es una subregión históricamente golpeada por la violencia. En sus municipios han confluido durante décadas grupos guerrilleros, paramilitares y bandas criminales dedicadas a la minería ilegal, el narcotráfico y la extorsión. Los alcaldes de estas localidades han sido blanco frecuente de presiones, atentados y amenazas.
La figura de los esquemas de protección para mandatarios locales en Colombia se canaliza principalmente a través de la UNP, entidad adscrita al Ministerio del Interior. La asignación de vehículos blindados, escoltas y demás medidas depende de una evaluación de riesgo que determina el nivel de amenaza de cada funcionario. Cuando esa evaluación señala riesgo extremo, la entidad está obligada a garantizar la protección adecuada.
El anuncio del refuerzo implica que el Gobierno reconoció de manera pública la vulnerabilidad de los alcaldes de esta zona. Para los mandatarios locales, contar con un vehículo blindado representa una herramienta básica de movilidad en territorios donde las vías son controladas en muchos tramos por actores armados. Sin él, sus desplazamientos quedan expuestos a retenes, secuestros y atentados.
La reunión en Santa Rosa también sirvió para escuchar de primera mano las necesidades de los alcaldes. Los ministros se comprometieron a articular acciones con la Fuerza Pública y con la UNP para cerrar las brechas de protección existentes. El próximo paso es la materialización de esas medidas en el terreno.
Para la ciudadanía del sur de Bolívar, el refuerzo a los alcaldes tiene un efecto indirecto pero relevante. Un alcalde amenazado o sin condiciones de seguridad ve limitada su capacidad de gobernar, de recorrer su municipio y de atender a sus comunidades. Garantizar su protección es, en la práctica, garantizar la continuidad de la administración local en zonas donde el Estado suele estar ausente.
Queda pendiente conocer los detalles concretos del refuerzo anunciado: cuántos vehículos blindados se entregarán, en qué plazos y con qué esquema de escolta. También se espera que se defina si esta medida se replicará en otros departamentos donde los mandatarios locales atraviesan situaciones de riesgo similares. Infobae fue la fuente de esta información.
