El Gobierno Nacional estudia la activación de Obras por Impuestos como herramienta para canalizar recursos privados hacia la reconstrucción de las zonas afectadas por el reciente terremoto. La propuesta busca responder con mayor rapidez a los daños materiales y sociales que dejó el movimiento telúrico en varias regiones del país, según informó El País.
Obras por Impuestos es un mecanismo contemplado en la legislación colombiana que permite a las empresas ejecutar proyectos de inversión en regiones prioritarias y, a cambio, recibir un descuento tributario sobre el impuesto de renta. Bajo esa modalidad, el sector privado financia y desarrolla obras en sectores como agua potable, salud, educación e infraestructura vial, y el Estado las paga mediante la reducción del pago de impuestos.
La herramienta ha sido utilizada en Colombia desde hace varios años en zonas afectadas por el conflicto armado y en municipios con altos índices de pobreza. Tras el terremoto, el Gobierno evalúa ahora su aplicación en los territorios declarados en emergencia o calamidad pública, con el propósito de acelerar la recuperación y complementar los recursos del presupuesto nacional.
De acuerdo con la información divulgada por El País, la propuesta hace parte de un paquete de medidas que se estudian para responder a los daños causados por el terremoto y para darle mayor velocidad a la ejecución de proyectos en las zonas afectadas. La intención es que las empresas puedan vincularse a obras específicas de reconstrucción en un esquema de colaboración con el Estado.
El mecanismo opera mediante convocatorias en las que las entidades territoriales identifican proyectos prioritarios, y las empresas interesadas los seleccionan, los ejecutan con su propia financiación y luego reciben el reconocimiento mediante títulos de descuento tributario. Este esquema ya se ha usado en departamentos como Norte de Santander, Cauca, Nariño y zonas del Catatumbo, entre otras regiones.
Para los habitantes de las zonas afectadas, una eventual activación masiva de Obras por Impuestos podría traducirse en una reconstrucción más rápida de infraestructura dañada o destruida por el terremoto. Carreteras, acueductos, centros de salud, escuelas y viviendas hacen parte del tipo de obras que suelen priorizarse bajo esta figura.
Desde el punto de vista fiscal, la propuesta implica que el Gobierno deja de percibir una porción de ingresos tributarios que, en cambio, se transforma en inversión directa en los territorios. Para las empresas, representa la oportunidad de cumplir con obligaciones tributarias mientras ejecutan proyectos de impacto social en zonas que requieren intervención urgente.
Por ahora, la iniciativa se encuentra en etapa de evaluación dentro del Gobierno y no se han anunciado convocatorias abiertas para los territorios damnificados. Queda pendiente la definición de los proyectos elegibles, los montos máximos, las zonas priorizadas y los plazos de ejecución, que dependerán del avance de los censos de daños y de las declaratorias de emergencia vigentes.
La reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto enfrenta retos logísticos y financieros de gran magnitud. La entrada del sector privado a través de Obras por Impuestos podría convertirse en un complemento a los recursos públicos, aunque su alcance real dependerá de la rapidez con que se publiquen las convocatorias y de la capacidad de las empresas para ejecutar los proyectos en el corto plazo.
