Los ministerios de Hacienda y Minas y Energía hicieron efectivo el primer pago del paquete de auxilios por 1,5 billones de pesos que el Gobierno Nacional anunció en agosto pasado. El desembolso inicial fue de 300.000 millones de pesos, según reportó NTN24.
Los recursos están dirigidos a sostener la operación del sistema eléctrico en un momento de alta exigencia. El fenómeno de El Niño reduce los caudales de los ríos y los niveles de los embalses, lo que disminuye la capacidad de generación hidroeléctrica, principal fuente de electricidad en Colombia. Por eso las autoridades decidieron activar el plan de auxilios para blindar la continuidad del servicio.
El paquete contempla pagos por 1,5 billones de pesos en total. El primer giro, ya materializado, corresponde a una quinta parte de ese compromiso. El resto se irá ejecutando en los próximos meses, de acuerdo con el calendario previsto por el Ministerio de Minas y Energía.
Las carteras involucradas son las dos que manejan las finanzas públicas y la política energética. Hacienda aporta los recursos y Minas y Energía los asigna a las actividades y agentes del sector que necesiten respaldo financiero para mantener la generación, la transmisión y la distribución de electricidad.
El sector eléctrico colombiano está compuesto por empresas generadoras, transmisoras, comercializadoras y distribuidoras, tanto públicas como privadas. Ante una sequía prolongada, las generadoras térmicas deben operar más horas, lo que encarece la producción y presiona las tarifas al usuario final. Los auxilios buscan precisamente mitigar ese impacto.
Para los usuarios el efecto más sensible se ve en la factura de energía. Cuando los embalses bajan, el país enciende plantas térmicas, que usan gas o combustibles líquidos, y el costo de generación sube. Ese mayor costo se traslada, en parte, a las tarifas que pagan hogares, comercios e industrias.
El Gobierno también puede recurrir a otros instrumentos, como la declaratoria de racionamiento o la activación de plantas de respaldo, si la situación se agrava. Con este primer giro, la administración busca anticiparse a un escenario de mayor escasez hídrica sin esperar a que se presente una emergencia mayor.
Según la fuente, el pago ya quedó en firme. Las autoridades energéticas y los agentes del sector quedan a la espera de los siguientes desembolsos y de la forma como se distribuyan los recursos dentro de la cadena de prestación del servicio.
