El Ministerio de Defensa informó sobre los resultados de la Operación Beta, una acción militar adelantada en área rural de los municipios de Tibú y San Calixto, en el departamento de Norte de Santander. De acuerdo con el reporte oficial, la operación estuvo dirigida contra una estructura del Ejército de Liberación Nacional (ELN) que opera en esa zona del Catatumbo.
Según el reporte recogido por IFM Noticias, como resultado de la operación dos integrantes del ELN fueron neutralizados. El Ministerio de Defensa no entregó en ese mismo reporte mayores detalles sobre el procedimiento, el lugar exacto dentro de los dos municipios ni el nombre de la estructura afectada, datos que suelen aparecer en comunicados ampliados de la cartera.
Tibú y San Calixto hacen parte de la subregión del Catatumbo, una zona que durante años ha sido escenario de presencia simultánea del ELN, disidencias de las FARC y otros grupos armados dedicados al narcotráfico y la extorsión. Esa región, fronteriza con Venezuela, ha soportado altos índices de violencia, desplazamiento forzado y cultivos de uso ilícito, lo que la convierte en una de las prioridades de la Fuerza Pública.
La Operación Beta se inscribe en la estrategia de seguridad que el Gobierno nacional desarrolla en el Catatumbo desde 2025, cuando se declaró una situación de seguridad que permitió el despliegue de operaciones ofensivas sostenidas contra las organizaciones armadas que hacen presencia allí. Esa decisión incluyó la conformación de un comando conjunto y el aumento del pie de fuerza en municipios como Tibú, Sardinata, Convención, Teorama, El Tarra y San Calixto.
Para los habitantes de la zona, este tipo de operaciones tiene un efecto directo en la dinámica del conflicto armado. En el Catatumbo, la presencia del ELN ha estado asociada históricamente a restricciones a la movilidad, amenazas a líderes sociales, ataques a la Fuerza Pública y controles sobre la economía local, por lo que cualquier ofensiva militar suele modificar la rutina de los pueblos y, en muchos casos, desplazar a familias hacia cabeceras municipales o ciudades como Cúcuta y Ocaña.
Las Fuerzas Militares han reiterado en comunicados anteriores que las operaciones en el Catatumbo se ejecutan dentro del marco del Derecho Internacional Humanitario y con protocolos para reducir el riesgo a la población civil. Organizaciones de derechos humanos como la Defensoría del Pueblo y la Comisión de Derechos Humanos de la ONU han pedido, en paralelo, que esas acciones se acompañen de garantías para las comunidades rurales y de investigaciones oportunas ante cualquier hecho que pueda afectar a civiles.
En el plano político, la ofensiva contra el ELN en el Catatumbo se ha mantenido pese a los acercamientos que el Gobierno ha tenido con ese grupo en otros frentes del país. La administración nacional ha dicho que las conversaciones y las operaciones militares son dos líneas que avanzan de manera simultánea, y que la fuerza pública seguirá actuando donde se reporten actividades ilegales de esa organización.
La comunidad del Catatumbo espera que estas acciones se traduzcan en una mejora real de las condiciones de seguridad, especialmente en las veras y corregimientos donde la presencia del Estado ha sido intermitente. En Tibú y San Calixto, organizaciones sociales y Juntas de Acción Comunal han pedido, en distintas ocasiones, mayor inversión social, presencia institucional y esclarecimiento de los hechos de violencia que se han registrado en los últimos meses.
Por ahora, el Ministerio de Defensa informó que la Operación Beta continúa en fase de consolidación y que en las próximas horas se podrían entregar nuevos resultados o partes que amplíen la información entregada por IFM Noticias. La ciudadanía puede seguir el reporte oficial en los canales de la cartera y de las Fuerzas Militares para conocer detalles adicionales sobre los operativos en la región.
