El gobierno de Abelardo de la Espriella actualizó las directrices que regulan la relación del Ejecutivo con los medios de comunicación. Según un documento divulgado por la fuente Infobae, los integrantes del gabinete deben consultar y coordinar con la Secretaría de Comunicaciones antes de conceder declaraciones o participar en espacios periodísticos, sin importar el formato o la plataforma.
La instrucción, de carácter interno, fue adoptada al inicio de la actual administración y aplica a todos los miembros del Ejecutivo. En la práctica, ninguna entrevista con un ministro podrá concretarse sin el aval previo de la dependencia encargada de manejar la estrategia de comunicación del gobierno nacional.
La Secretaría de Comunicaciones, área dependiente de la Presidencia de la República, queda así como la única puerta de entrada para los pedidos de prensa dirigidos a las cabezas de cada cartera ministerial. Coordinará disponibilidad, agenda y enfoque de cada aparición pública, según los lineamientos oficiales.
La medida responde a un esquema de vocería unificada, una figura habitual en gobiernos de distintos países y en administraciones colombianas anteriores. Su objetivo declarado es garantizar la coherencia del mensaje oficial y evitar contradicciones entre los distintos ministerios, aunque también reduce la autonomía de comunicación de cada ministro fuera de los conductos oficiales.
En el plano institucional, la directriz centraliza el flujo informativo del Estado. Los periodistas y los medios deberán tramitar sus solicitudes ante la Secretaría de Comunicaciones, que evaluará cuáles se aprueban, en qué orden y con qué vocero, lo cual modifica las rutinas de cubrimiento de las fuentes oficiales.
Para la ciudadanía, el cambio significa que las explicaciones públicas sobre decisiones ministeriales llegarán, en primera instancia, por el canal definido desde Presidencia. Esto puede traducirse en mayor uniformidad en los mensajes, pero también en una menor diversidad de voces oficiales a la hora de explicar políticas públicas sectoriales.
La disposición se conoce en un contexto de reorganización administrativa tras el inicio del mandato de Abelardo de la Espriella. En sus primeras semanas, la administración ha emitido varios decretos internos orientados a definir la estructura de funcionamiento del gobierno, incluidas las áreas de vocería y enlace con la opinión pública.
Periodistas y editores consultados en otras coberturas han señalado en el pasado que el esquema de vocería unificada facilita la interlocución con el Estado, pero también limita el contraste entre fuentes oficiales. El debate sobre el equilibrio entre orden informativo y pluralidad de voces queda planteado mientras el nuevo protocolo entra en operación.
Por ahora, según Infobae, la directriz ya rige para todos los ministerios. Queda pendiente observar cómo se aplica en la práctica, qué criterios usará la Secretaría de Comunicaciones para aprobar o negar entrevistas y si se contemplan excepciones para crisis, emergencias o comparecencias ante el Congreso de la República.
