La primera decisión del Gobierno en Ecopetrol fue anunciar a Luis Felipe Henao como presidente de la junta directiva de la compañía, informó Revista Semana. El movimiento marca el inicio de una depuración del órgano directivo de la empresa estatal de petróleo, la más grande de Colombia.
Ecopetrol es la principal empresa del país por ingresos y exportaciones. Su junta directiva define la estrategia de inversión, los planes de exploración y la política de dividendos que cada año alimenta las finanzas públicas. Cambios en ese tablero suelen mover expectativas en el mercado y en las regiones productoras.
Luis Felipe Henao es un nombre conocido en la vida pública colombiana. Fue ministro de Vivienda, Ciudad y Territorio durante el gobierno de Juan Manuel Santos, entre 2013 y 2017, y antes ejerció como gobernador de Risaralda. Su perfil combina experiencia territorial y manejo ministerial, dos trayectorias que suelen pesar en el diseño de políticas de inversión pública.
La administración de Abelardo De La Espriella llegó al poder con la intención de reordenar la composición de las juntas directivas de las empresas donde el Estado tiene participación mayoritaria. Ecopetrol concentra buena parte de esa atención por su peso en la economía y por la sensibilidad política que rodea al sector de hidrocarburos.
Según Revista Semana, los gobernadores de los departamentos productores de petróleo respaldaron de manera unánime la movida del Ejecutivo. Los mandatarios territoriales suelen ser interlocutores directos de Ecopetrol porque la actividad de exploración, producción y transporte toca a sus regiones en materia de regalías, empleo y medio ambiente.
El respaldo de los gobernadores reduce el margen de fricción política regional en una etapa temprana del gobierno. También abre un canal de comunicación entre el Ministerio de Minas y Energía, la junta directiva y los territorios, en un momento en que el país debate el rumbo de la transición energética y la magnitud de la inversión estatal en combustibles fósiles.
La siguiente tarea de la nueva junta será evaluar la continuidad de los actuales miembros, definir un cronograma de transición y alinear el plan estratégico con las prioridades del nuevo gobierno. Las actas de las próximas sesiones serán seguidas de cerca por analistas, inversionistas y por las propias regiones productoras.
Aunque el anuncio es solo un primer paso, envía una señal sobre el estilo de la nueva administración frente a las empresas del Estado. La composición final de la junta y los nombres que acompañen a Henao en los próximos días permitirán medir el alcance real de la depuración anunciada por el gobierno de De La Espriella.
