El gobierno de Abelardo De la Espriella anunció un plan para fortalecer el sector floricultor colombiano, en articulación con la Asociación Colombiana de Exportadores de Flores, Asocolflores. La iniciativa apunta a proteger los empleos que genera esta actividad productiva, según informó El Heraldo.
De acuerdo con la información publicada por El Heraldo, la próxima administración trabajará junto a Asocolflores en una serie de medidas orientadas a recuperar la competitividad del sector. Entre los frentes definidos se incluye la respuesta a los nuevos aranceles de Estados Unidos y el manejo de los efectos cambiarios sobre las exportaciones.
Colombia es uno de los principales exportadores de flores frescas del mundo, y Estados Unidos es su mercado más grande. La actividad floricultora concentra buena parte de su producción en la Sabana de Bogotá y en Antioquia, donde emplea a decenas de miles de trabajadores, en especial mujeres, en labores de cultivo, poscosecha y logística.
El anuncio se produce en un contexto de presión comercial desde Estados Unidos, que ha revisado aranceles a varios productos agrícolas y agroindustriales de origen colombiano. Los floricultores han señalado en distintas instancias que los movimientos del tipo de cambio y los costos logísticos influyen de manera directa en el margen de los exportadores.
Asocolflores ha sido durante años el principal gremio del sector y actúa como interlocutor ante el Gobierno Nacional en temas de acceso a mercados, infraestructura de carga aérea y regulación laboral. El trabajo conjunto con el gobierno entrante busca, según el reporte de El Heraldo, definir líneas concretas de apoyo al productor y al exportador.
El plan contempla también acciones para responder a los efectos cambiarios. La revaluación o devaluación del peso frente al dólar modifica los ingresos en moneda local de los exportadores y puede reducir la competitividad frente a productores de otros países, como Ecuador y Kenia, que también abastecen el mercado estadounidense.
Para los trabajadores del sector, el anuncio representa una señal sobre el rumbo que tomará la política agroindustrial en el arranque del nuevo gobierno. La floricultura es una fuente importante de empleo formal en zonas rurales cercanas a Bogotá y Rionegro, por lo que cualquier ajuste en aranceles o tipo de cambio tiene impacto directo en la nómina de las fincas y las plantas de poscosecha.
Queda pendiente conocer el detalle de las medidas que se implementarán con Asocolflores y los plazos previstos. El gobierno de De la Espriella no ha precisado, según la nota de El Heraldo, los instrumentos específicos que se usarán para responder a los nuevos aranceles estadounidenses ni el alcance de las acciones frente al tipo de cambio.
