El gobierno de Abelardo de la Espriella informó que avanza en un plan de fumigación de cultivos ilícitos con glifosato, según publicó Infobae. La decisión se concreta en la Resolución 0007, que establece las condiciones técnicas del operativo.
La norma autoriza un ensayo con glufosinato de amonio 200 SL, un herbicida de contacto, durante siete días y en un área máxima de 1.000 hectáreas. El carácter piloto indica que se medirá el efecto del producto antes de una eventual expansión del programa.
De acuerdo con la información de Infobae, la fumigación se proyecta en nueve municipios del país, aunque el extracto no precisa cuáles son. El gobierno todavía no ha detallado públicamente el listado completo ni la fecha de inicio de las operaciones en terreno.
Colombia reactivó la aspersión aérea de cultivos ilícitos en años recientes, tras la suspensión que rigió entre 2015 y 2020, cuando la Corte Constitucional restringió el uso del glifosato por riesgos de salud y ambientales. Cualquier nueva fumigación debe pasar por controles técnicos y por el visto bueno del Consejo Nacional de Estupefacientes.
La introducción del glufosinato de amonio como alternativa responde a la búsqueda de químicos que sustituyan o acompañen al glifosato. Autoridades ambientales y sanitarias de distintos países han debatido su perfil toxicológico, y su uso agrícola suele estar regulado con restricciones de equipo, distancia a fuentes de agua y periodos de reingreso.
La estrategia impacta de forma directa a los habitantes de las zonas intervenidas, en especial a comunidades campesinas, pueblos indígenas y familias que derivan su sustento de la economía local. Organizaciones de derechos humanos han pedido protocolos claros para evitar afectaciones a la salud y a los cultivos de pancoger.
El cultivo de coca, la materia prima de la cocaína, sigue siendo uno de los principales motores de la violencia en regiones como Catatumbo, Putumayo, Cauca y Sur de Bolívar. La política de fumigación convive con programas de sustitución voluntaria y con operativos de erradicación manual que lidera la Fuerza Pública.
Sectores defensores del glifosato sostienen que es la herramienta más eficaz para reducir los cultivos a gran escala. Quienes lo critican alertan sobre la contaminación de suelos y aguas y sobre los riesgos para la salud de los residentes. El ensayo con glufosinato de amonio se inscribe en ese debate, ahora con un nuevo ingrediente activo.
El siguiente paso del gobierno es publicar el listado de los nueve municipios y arrancar el operativo piloto. También se esperan los resultados técnicos del ensayo, que se evaluarán antes de decidir si el programa se mantiene, se ajusta o se suspende.
